El dólar volvió a mostrar fuerza en el mercado cambiario porteño, con el mayorista cerrando en $1.417 tras una suba de $17,50 o 1,3%, mientras que el minorista alcanzó los $1.440 para la venta en el Banco Nación, marcando un incremento de $20 o 1,4% en la jornada.
"Con la suba de hoy el dólar mayorista volvió a exhibir niveles aproximados a los registrados el 9 de marzo pasado", afirmó Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio. Se trata del valor más alto desde el 9 de febrero de este año, consolidando la primera suba mensual del 2026 con un ascenso de $30 o 2,1% en abril.
El dólar blue también acompañó la tendencia alcista, ganando $5 o 0,4% para cerrar en $1.425 para la venta. Las agencias informales tomaron el billete verde a $1.405 para la compra, manteniendo una brecha de $20 o 1,4% respecto a los bancos tradicionales, donde las divisas se toman a $1.385.
Las paridades bursátiles también se encarecieron, con el "contado con liquidación" negociándose a $1.516 con una ganancia del 1,4%, operando por encima de los $1.500 por primera vez desde el 5 de febrero. El volumen de operaciones se mantuvo robusto con USD 575,5 millones en el segmento de contado.
Cinco factores explican este repunte cambiario que impacta directamente en los bolsillos de los porteños y bonaerenses. Primero, las tasas en pesos del 20% anual están perdiendo atractivo para los inversores, generando un desarme paulatino de posiciones de carry trade que habían funcionado como ancla del dólar en el primer trimestre.
Segundo, el atraso cambiario se hace evidente: el dólar muestra una caída nominal del 3% respecto al cierre de 2025, contra una inflación del 10%. Además, el mayorista se ubica a unos $300 o 21% del techo de las bandas cambiarias, margen que algunos analistas consideran significativo para un potencial rebote sin romper la flotación proyectada por el Gobierno.
Salvador Vitelli, jefe de Research de Romano Group, observó que "cada vez se necesitan más meses de tasa en pesos para asegurarse una rentabilidad similar a la que necesita subir el dólar para alcanzar el techo de las bandas cambiarias". Esta ecuación está llevando a los inversores a reconsiderar sus estrategias.
El tercer factor es el cierre de posiciones que vencen el jueves, lo que según Quintana "parece haber contribuido a activar la demanda de divisas" por parte de empresas que cubren sus balances con el cierre mensual. Cuarto, la recompra de divisas por parte de productores agropecuarios que, tras liquidar la cosecha gruesa de soja y maíz, vuelven a dolarizar parte de los pesos recibidos.
Finalmente, las compras del Banco Central continúan presionando al alza desde el 2 de enero, aunque la abundante oferta por exportaciones y emisiones había generado un período inusual de caída nominal. Abril se perfila como el período más fructífero del año para la institución en términos de acumulación de reservas, contrastando con una economía que aún no logra consolidar el camino hacia el crecimiento sostenido.
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