El DNU 70/23 de Javier Milei volvió a convertirse en el principal frente de disputa entre el Gobierno nacional y la oposición, con una sesión especial convocada para el 15 de octubre en la Cámara de Diputados.
El decreto, que contiene 366 artículos y desreguló amplios sectores de la economía, incluye la derogación de la Ley de Tierras. El detonante de la ofensiva opositora fue un fallo de la Corte Suprema que restableció límites a la compra de tierras rurales por extranjeros.
Si la sesión prospera, una serie de regulaciones hoy suspendidas volverían a tener fuerza de ley. La Ley de Alquileres retornaría con plazos mínimos de tres años y ajuste semestral, las prepagas necesitarían autorización para subir cuotas, y las Leyes de Góndolas y Abastecimiento recuperarían vigencia.
También regiría nuevamente la Ley de Compre Nacional, el Estado recuperaría la facultad de imponer restricciones a exportaciones e importaciones y el proceso de privatizaciones de empresas estatales, incluida la cesión accionaria de Aerolíneas Argentinas, quedaría sin respaldo legal.
El Gobierno descarta que la oposición logre reunir el quórum de 129 diputados y trabaja en alternativas para frenar la sesión. Tres integrantes de la Mesa Política afirmaron que comenzaron las reuniones para impedir que Unión por la Patria, la izquierda y los terceros bloques que acompañaron la firma del pedido consigan el número necesario.
En el recinto, el bloque de La Libertad Avanza ya cuenta con el apoyo del PRO y de una parte de la UCR. Un legislador de ese espacio sostuvo que no pueden conseguir ese número, que no va a tener buena prensa y que no es discapacidad ni morosidad.
Por ahora, el Gobierno no está conversando ceder con proyectos opositores para sumar fuerzas, aunque el PRO está interesado en discutir los proyectos de Electromovilidad, la reforma de la Alerta Sofía, el incremento de penas para delitos contra la propiedad rural y una iniciativa para sembrar maíz y soja al costado de las rutas.
Uno de los miembros de la Mesa Política planteó que lo más probable es sacar un proyecto específico para tratarlo separado del DNU completo y advirtió que todavía no está completamente definido.
El debate tiene un efecto directo en Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires: si se deroga el decreto, los alquileres volverían a regirse por plazos mínimos y ajuste semestral, y las góndolas y el abastecimiento recuperarían vigencia.
El conflicto se da en medio de acercamientos entre la Casa Rosada y un grupo de gobernadores que viajaron a París con el Gabinete Nacional en el Argentina Week. Aunque todavía no hubo menciones a futuros apoyos legislativos, se espera un toma y daca entre la Nación y varias provincias.
El Gobierno también negocia apoyos para votaciones clave como el Presupuesto 2027 y la Reforma Política, que contiene la suspensión de las PASO. En ese contexto, la sesión por el DNU se convirtió en una prueba de fuerza para el oficialismo y la oposición.

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