El diputado nacional libertario Lisandro Almirón generó polémica al declarar que no pondría las manos en el fuego por Manuel Adorni, el jefe de Gabinete cuestionado por su crecimiento patrimonial. 'Las pondría por Javier Milei', respondió categóricamente en Radio Dos de Corrientes.
La declaración se produjo este viernes por la mañana, a menos de 48 horas de que Adorni presentara su declaración jurada ante la Justicia y ARCA. Lejos de calmar las aguas, esta acción intensificó las críticas sobre el funcionario que lleva meses en el ojo de la tormenta.
Almirón sostuvo que las decisiones presidenciales se toman con un 'equipo muy reducido' y destacó que Milei pone 'los intereses de los argentinos por encima' de la agenda mediática. Sin embargo, cuando le preguntaron directamente si le cree a Adorni, el legislador esquivó: 'Es una pregunta que no me la tengo que hacer yo'.
El diputado apeló a la división de poderes para justificar su postura. 'No es mi responsabilidad. El Presidente es quien tiene que decidir', señaló, marcando distancia con el funcionario cuestionado. Según Almirón, Adorni 'goza de la confianza del Presidente' y eso lo exime de evaluar la situación.
Pese a las polémicas, el legislador aseguró que el caso Adorni no ha interferido en la agenda legislativa del oficialismo. 'Por el momento, en el tratamiento de las leyes se separa bien la situación', explicó, aunque admitió que el conflicto 'se materializa' cuando hay que negociar temas puntuales.
La estrategia del oficialismo parece clara: blindar a Milei mientras los funcionarios cuestionados enfrentan solos las críticas. Almirón fue contundente al recordar las garantías constitucionales como la presunción de inocencia, pero su negativa a respaldar públicamente a Adorni expone las tensiones internas del espacio libertario.
El caso Adorni se suma a otros episodios que han puesto en jaque la gestión de funcionarios del gabinete presidencial. Mientras el jefe de Gabinete busca descomprimir la tensión con presentaciones judiciales, la confianza política parece erosionarse incluso dentro del propio oficialismo.

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