Un nuevo avance en la investigación del asesinato de Agustín Rivero, el estudiante de 21 años baleado cuando regresaba de la Universidad de Lomas de Zamora, permitió la detención del tercer sospechoso del crimen que conmocionó a Temperley en abril pasado.
Matías Ezequiel Dalle fue capturado este martes cuando intentaba vender un celular, tras un operativo que incluyó seguimiento en redes sociales y el testimonio clave de su ex pareja, quien reveló que el sospechoso le había confesado su participación en el crimen.
El homicidio ocurrió el 24 de abril cerca de las 19.30 en las calles Dinamarca y Erickson del barrio San José, cuando Rivero regresaba de cursar Administración de Empresas y Gestión Aduanera. Un delincuente que bajó de un auto negro le gritó "¡Dame las cosas!" y aunque la víctima entregó la mochila, al resistirse a entregar el celular recibió un disparo en el abdomen que le costó la vida en una clínica de Banfield.
La DDI de Lomas de Zamora había establecido que se utilizaron dos vehículos robados horas antes del asesinato. Inicialmente fueron detenidos Lautaro Ezequiel Silva (21) y Miguel Ángel Silva (25), ambos con antecedentes, quienes negaron haber matado a nadie pero admitieron ir en el vehículo.
La investigación se intensificó con vigilancias encubiertas en los domicilios de los sospechosos, análisis de antenas de celulares y cámaras de seguridad. Los allanamientos en Monte Chingolo y Escobar fueron clave para dar con Dalle.
El punto de quiebre llegó cuando los investigadores encontraron a Débora Blanca Pérez, ex pareja de Dalle, quien aportó detalles cruciales. La mujer reveló que el sospechoso había estado en su casa tras el asesinato y le había confesado lo ocurrido, mencionando que actuó junto a los hermanos "Lauti y Minion" (apodo de Miguel Silva) y una tercera persona.
Los pesquisas descubrieron que Dalle mantenía contacto a través de Instagram con otra ex pareja, Joana Leguizamón, lo que permitió identificar su cuenta. También establecieron que había dejado de usar su tarjeta SUBE y se llevó la del hijo de Pérez para evitar ser rastreado.
Según el testimonio de Pérez, ella se enojó con Dalle por lo sucedido y le pidió que se fuera de su casa. El sospechoso regresó días después buscando refugio porque "lo perseguía la policía", pero la mujer volvió a rechazarlo. El 26 de abril, Dalle la llamó desde un número desconocido pidiendo ayuda, pero el relato se corta en ese punto.
Con esta detención, la Justicia avanza en el esclarecimiento de un crimen que expuso la inseguridad en el sur del conurbano y el riesgo que enfrentan los estudiantes universitarios en sus traslados diarios. Resta identificar y capturar al cuarto integrante de la banda que asesinó al joven por resistirse a entregar su celular.

Comentarios