Un adolescente de 16 años se convirtió en el segundo detenido por el crimen del comisario Diego Fernando Ponce, asesinado el lunes por la noche en González Catán, partido de La Matanza, cuando cuatro motochorros lo atacaron mientras esperaba a su hija que salía de una clase de inglés.
El menor, que era uno de los tres prófugos buscados por la justicia, se presentó este miércoles en la Defensoría del Menor del Departamento Judicial de La Matanza y quedó a disposición del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil. Su detención marca un avance significativo en una investigación que mantiene en vilo a los vecinos del oeste del conurbano.
El primer detenido, identificado como Alexis Emanuel Lobo de 19 años, se negó a declarar ante el fiscal Adrián Arribas y permanece internado en el Hospital Paroissien, donde llegó con un disparo en el abdomen. Lobo tiene antecedentes por tres hechos de encubrimiento agravado y un robo con arma de fuego, todos ocurridos en 2025.
El joven contaba con tobillera electrónica y esperaba el juicio en su domicilio cuando ocurrió el crimen. Su versión sobre cómo recibió el disparo presentó contradicciones con el relato de su hermana, lo que motivó su detención. Una prueba clave en su contra fue el pantalón con tres tiras blancas que vestía, idéntico al registrado en las cámaras de seguridad durante el ataque.
El comisario Ponce fue asesinado de dos disparos en el pecho el lunes cerca de las 20.30 cuando llegó con su camioneta Ford Ecosport a buscar a su hija al instituto de inglés ubicado sobre Apipé al 5900. Los atacantes, que circulaban en dos motos, lo sorprendieron y se produjo un breve tiroteo en el que el oficial intentó defenderse.
Vecinos trasladaron al comisario herido hasta la Unidad de Pronta Atención (UPA) ubicada a pocas cuadras, pero llegó sin vida. Los delincuentes lograron sustraerle la pistola reglamentaria Bersa Thunder que portaba como arma de servicio.
La DDI de La Matanza continúa analizando las cámaras de seguridad de la zona. En una de las grabaciones se observa el paso de dos motos que dan media vuelta y regresan en la misma dirección, momento en que doblan hacia donde estaba estacionada la camioneta con Ponce. Los investigadores buscan intensamente a los otros dos sospechosos restantes, incluido quien consideran fue el autor material de los disparos fatales.
El caso ha generado conmoción en González Catán y todo el partido de La Matanza, una zona que viene registrando un incremento en los hechos de inseguridad protagonizados por motochorros. La muerte de un comisario en servicio activo ha puesto en evidencia la vulnerabilidad que enfrentan tanto los ciudadanos como las propias fuerzas de seguridad en el conurbano bonaerense.

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