Un empleado de limpieza del Hospital de Clínicas fue detenido tras robar una bomba de infusión valuada en casi $2 millones, un equipo médico de alta complejidad utilizado en quirófanos y terapia intensiva. El hombre de 29 años aprovechó su acceso irrestricto a las diferentes áreas del hospital para cometer el hurto.
El robo ocurrió el pasado 16 de mayo cuando el personal del área de Anestesiología notó el faltante de la bomba de infusión de jeringa. Este tipo de equipamiento es fundamental para suministrar medicación, fluidos y nutrientes de manera controlada a pacientes con distintas patologías y tratamientos críticos.
La investigación, a cargo de la División Investigaciones Comunales 2 de la Policía de la Ciudad bajo las órdenes del fiscal Marcelo Solimine, dio un giro cuando los detectives detectaron en redes sociales el perfil de un hombre que vendía un aparato de similares características por Marketplace de Facebook.
"Vendo Bomba de Infusión a Jeringa de alta gama Medcaptain HP-30, el estándar de oro en equipamiento hospitalario moderno. Ideal para quirófano, terapia intensiva (UTI), neonatología o uso veterinario de alta complejidad", decía la publicación en un grupo de compra y venta de equipos médicos. El precio ofrecido era de $850.000, casi la mitad del valor real del equipo.
Con autorización del juez Mariano Iturralde, los policías organizaron una compra controlada para el miércoles 27 cerca de las 19 horas. El encuentro se pactó en el sector gastronómico de Plaza Houssay, sobre Avenida Córdoba y Junín, a escasos metros del hospital donde trabajaba el acusado.
El vendedor llegó con una mochila que contenía la bomba de infusión envuelta en una bolsa de residuos negra. Cuando estaba a punto de mostrarle el equipo a la falsa compradora, tres oficiales vestidos de civil lo rodearon y procedieron a su detención.
Tras la identificación se comprobó que el detenido trabajaba en la empresa de limpieza tercerizada del Hospital de Clínicas, lo que le daba fácil acceso a áreas restringidas como salas de terapia intensiva y quirófanos. El juzgado avaló la detención y lo imputó por el delito de "hurto". Además del aparato médico, la policía secuestró su teléfono celular Samsung.
Este caso pone en evidencia las vulnerabilidades de seguridad en uno de los hospitales más importantes del país, donde el personal tercerizado tiene acceso a equipamiento médico de alto valor sin controles suficientes.

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