La Policía Bonaerense detuvo durante la noche del viernes en Morón al principal sospechoso de atropellar y matar a Raquel Ferreira, una jubilada de 67 años que vivía en Villa Luzuriaga, en La Matanza. El joven tiene 19 años y su indagatoria se espera en las próximas horas.
El hecho ocurrió el lunes pasado por la noche en la esquina de Thames y Guido Spano, cuando la mujer regresaba a su casa de hacer las compras. Un motociclista la embistió y la arrastró por varios metros. Según la información publicada, el conductor no frenó para asistir a la víctima y la abandonó en el lugar.
Un vecino vio a Raquel en el pavimento, agonizante, y llamó al 911. La mujer fue trasladada al Hospital Ballestrini, donde falleció a la mañana siguiente, después de ser operada por un hematoma en el cráneo. La causa está a cargo del fiscal Matías Marando.
La DDI de La Matanza siguió el rastro de cámaras y logró ver al acusado antes y después del hecho. El joven salió de un domicilio en la calle Pasteur, a pocas cuadras del lugar del atropellamiento. En ese domicilio vivía una joven que, según averiguaciones en la zona, tenía un novio que manejaba una moto de 110 cc.
Las cámaras permitieron continuar el seguimiento hasta la casa del sospechoso en Morón, cercana al barrio Santa Rosa, a pocas cuadras del límite con La Matanza. En el allanamiento se encontró una moto Corven de 110 cc y la ropa que habría usado en el hecho. La torpeza al cubrir sus rastros jugó en contra del detenido.
Lucas, hijo de Raquel, había pedido por testigos y había descrito a la moto como una Corven Energy negra, de 110 cc. También dijo que la persona tenía un pantalón blanco y un cuellito polar que le tapaba la cara. La descripción no estaba tan lejos de lo que apareció en el allanamiento.
El detenido, si es culpable, ni siquiera había descartado la patente. El joven estaba registrado como mensajero en el sistema impositivo y había sido empleado hasta hace dos meses de una importante empresa de bebidas, de acuerdo con sus registros previsionales.
La investigación se apoyó en el llamado al 911, el traslado al Hospital Ballestrini y las averiguaciones en la zona. Las cámaras y los registros permitieron vincular al detenido con la moto y la ropa hallada en el allanamiento.

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