La División Homicidios de la Policía de la Ciudad detuvo el domingo por la noche a Renato Iván Tavella, señalado como sospechoso de los asesinatos de Daniela Villalba y Tatiana Micaela Fernández, ambas supuestas trabajadoras sexuales, según confirmaron altas fuentes del caso.
Villalba, madre de un hijo, fue degollada el miércoles pasado en su departamento del barrio Cofico, en la capital cordobesa. Su muerte fue alertada por una amiga, y su cuerpo también apareció cubierto con una sábana, igual que el de la víctima de Retiro.
Tatiana Micaela Fernández publicitaba sus servicios en el sitio Gemidos y fue encontrada sin vida bajo una sábana en una cama de dos plazas, en un departamento de Libertad al 1200, en Retiro, tras una cita con un cliente. Su cuerpo estaba desnudo.
La compañera de la víctima denunció la muerte al 911 y aportó el apodo “Iván” para referirse al sospechoso. En ambos casos, el celular de las víctimas no fue encontrado, un detalle que sumó a la investigación.
El número de teléfono usado por Tabella, con característica cordobesa, fue la clave para seguirlo y detenerlo en una habitación del primer piso del Hotel Centro 1555, sobre Presidente Perón al 1500, en Monserrat, a 17 cuadras del departamento de Fernández.
El detenido es cordobés y fijó domicilio en una casaquinta de Villa Giardino. Según la información, no tiene empleo registrado ni altas como monotributista. La Justicia cordobesa lo había identificado días antes del crimen, con un expediente a cargo del fiscal Pablo Camahco, y su pedido de captura llegó a la investigación porteña.
En Buenos Aires, el fiscal Matías Di Lello consideró el caso de Retiro un femicidio por sus características y ordenó un seguimiento de cámaras y requirió un allanamiento. Poco después, el juez Guillermo Rongo asumió el control de la investigación, inicialmente delegada en el fiscal.
La autopsia de Tatiana Fernández se realizará hoy lunes en la Morgue Judicial. El análisis de Policía Científica no reveló ninguna lesión traumática. En cambio, Villalba sufrió varios cortes en los brazos, posibles heridas defensivas, antes de ser degollada.
Fernández era porteña, de 27 años, con domicilio en Pompeya. Había trabajado en blanco en un restaurant de hamburguesas hasta febrero y enfrentaba una deuda de varios cientos de miles de pesos en un banco. Su compañera dijo que había comenzado a dedicarse a la prostitución “recientemente”.
Las manos del cuerpo fueron preservadas con sobres de papel para conservar rastros de un posible atacante. Si las sospechas son confirmadas por la Justicia, las autoridades estarían ante un asesino múltiple de prostitutas, un escenario que resuena con los crímenes de “El Loco de la Ruta”.
Esos crímenes ocurrieron entre 1996 y 1999, con 14 víctimas en la periferia de Mar del Plata, y hasta hoy no tienen culpable. La comparación aparece en la información como un antecedente que pesa sobre el caso.

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