El principal sospechoso del asesinato del comisario Diego Fernando Ponce en La Matanza fue detenido tras llegar herido al hospital Paroissien con una herida de bala en el pecho. Alexis Emanuel Lobo, de 19 años, mintió sobre las circunstancias en que recibió el disparo, según confirmaron fuentes policiales y judiciales.
Las cámaras de seguridad del hospital registraron el momento en que Lobo llegó caminando, sin remera y presionándose el pecho con una campera. Pese al balazo en el abdomen, avanzó por sus propios medios hasta la guardia, acompañado por su hermana y otro joven que lo trasladaron en un Volkswagen Gol.
La hermana del sospechoso relató al personal médico que motochorros les habían disparado en la puerta de su domicilio en Gregorio de Laferrere, en la calle Montt al 6100. Sin embargo, cuando la policía verificó el lugar, no encontró indicios de tiroteo ni de intento de robo en la zona.
Los médicos que atendieron a Lobo constataron que el proyectil alojado en su abdomen coincidía con el calibre 9 mm usado por el comisario Ponce, una Bersa Thunder Pro que no fue encontrada en el lugar del crimen. Además, el sospechoso vestía un pantalón de jogging de una marca deportiva coincidente con el que usaba uno de los motochorros captados por las cámaras.
El crimen del comisario Ponce ocurrió cerca de las 20.30 horas en la esquina de Apipé y Obligado, barrio Villa Dorrego de González Catán. El oficial, que trabajaba en la Escuela de Policía Juan Vucetich, estaba de franco y se dirigía a buscar a su hija de 14 años a un instituto de inglés cuando fue abordado por cuatro delincuentes en dos motos.
Ponce se resistió al robo de su camioneta Ford EcoSport, se identificó como policía y se produjo un intercambio de disparos. El comisario recibió balazos en el abdomen, la espalda y el coxis. Como la ambulancia no llegaba, un vecino lo trasladó por su cuenta a la UPA del kilómetro 29, donde ingresó sin signos vitales.
Para Lobo no es su primera detención. El joven de 19 años cumplía arresto domiciliario y tenía colocada una tobillera electrónica por antecedentes de encubrimiento agravado cometidos entre julio de 2024 -cuando era menor de edad- y septiembre del año pasado.
La investigación está a cargo del fiscal Adrián Arribas, quien continúa la búsqueda de los otros tres prófugos ya identificados. Mientras tanto, Lobo permanece internado bajo custodia policial en el hospital Paroissien.
El caso conmocionó a la comunidad policial bonaerense y reavivó el debate sobre la inseguridad en el conurbano, donde los ataques a efectivos policiales se han incrementado en los últimos meses.

Comentarios