El fiscal federal Gerardo Pollicita desestimó este martes la denuncia por supuesto espionaje contra los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno de TN, quienes realizaron un informe en los pasillos de Casa Rosada que derivó en una escalada inédita del Gobierno contra la prensa.
El magistrado sostuvo que no hubo delito en el accionar de los comunicadores del programa "¿Y mañana qué?", pese a que utilizaron lentes especiales para grabar sin los permisos correspondientes. La denuncia había sido presentada por Sebastián Ignacio Ibáñez, jefe de la Casa Militar de la sede presidencial.
Según el dictamen al que accedió Clarín, Pollicita evaluó tanto el ejercicio de la libertad de prensa como los presuntos delitos referidos a la revelación de secretos concernientes a la seguridad, defensa o relaciones exteriores de la Nación.
"Más allá de la modalidad clandestina empleada, de la falta de autorización para llevar adelante la actividad y de la consecuente sanción administrativa que ello acarreó, el contenido difundido no reviste la entidad requerida por los tipos penales en trato", sostuvo el fiscal tras analizar el material provisto por la producción.
El magistrado fue contundente al afirmar que no se acreditó que las grabaciones difundidas hayan generado condiciones aptas para revelar secretos, extremo que "tampoco fue debidamente precisado en la denuncia inicial".
En su análisis, Pollicita destacó que las imágenes obtenidas muestran únicamente espacios físicos y aspectos generales del funcionamiento de un edificio público, "sin que se haya acreditado la captación o difusión de secretos ni verificado una perturbación sustancial de la seguridad nacional".
El fiscal describió el material filmado como pasillos y espacios vacíos, salvo por la presencia de algunas personas que circulan ocasionalmente por el lugar, descartando así que la grabación haya puesto en riesgo la seguridad del país.
La denuncia original, impulsada por Ibáñez, argumentaba que la presunta exposición de "detalles estructurales y logísticos" del recinto ejecutivo estaba agravada por el contexto de tensión internacional correspondiente al conflicto entre Irán y los principales aliados de Argentina: Estados Unidos e Israel.
Sin embargo, Pollicita salió al cruce de ese argumento al afirmar que el contenido emitido no revela secretos de Estado, ya que los lugares mostrados son de acceso público e incluso pueden verse en herramientas como Google Maps, la web oficial de Casa Rosada o YouTube.
El caso había generado una escalada sin precedentes: el Gobierno suspendió el acceso a los periodistas acreditados en Casa Rosada por varios días y luego mantuvo la suspensión específicamente contra los de Eltrece y TN por el uso de lentes especiales para grabar.
"Sin embargo, lo dicho no implica en absoluto que conductas o hechos como los que aquí se han denunciado hayan carecido de consecuencias jurídicas", aclaró el fiscal, refiriéndose a las sanciones administrativas ya aplicadas por el Poder Ejecutivo según la Resolución 1319/2025 que regula las pautas de comportamiento de los acreditados.

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