Una compleja investigación que se extendió por tres años permitió desbaratar una banda de criptoestafadores que operaba desde diversos barrios de la Ciudad de Buenos Aires y había logrado recaudar más de US$ 250.000 mediante inversiones fraudulentas en monedas digitales y sociedades fantasmas.
Los tres detenidos formaban parte de una organización integrada por dos familias que desarrolló un sofisticado esquema para captar víctimas a través de falsas promesas de inversión en criptomonedas y acciones bursátiles. La investigación comenzó en 2023 cuando una mujer de Puerto Madryn denunció que había invertido más de 100 millones de pesos y no pudo recuperar su dinero.
El fiscal Fernando Rivarola, de la Unidad Fiscal Especializada en Cibercrimen de Rawson, coordinó una serie de 21 allanamientos que permitieron desarmar la estructura criminal. Los estafadores habían creado una aplicación ficticia donde las víctimas podían supuestamente monitorear sus inversiones, pero cuando intentaban retirar el dinero recibían excusas sobre restricciones del Banco Central.
Los procedimientos más recientes se concentraron en ocho barrios porteños: Retiro, Almagro, Monserrat, Balvanera, San Nicolás, Palermo, Barracas y Parque Avellaneda. También se realizaron allanamientos en Villa Tesei y San Justo, en el conurbano bonaerense, donde la banda tenía ramificaciones operativas.
Durante los operativos se secuestraron US$ 250.000, de los cuales 172.000 estaban en billetes y 80.000 en monedas digitales. También se incautaron 24 teléfonos celulares, cinco computadoras, cuatro laptops, tarjetas bancarias y vehículos utilizados por la organización.
La investigación reveló que los imputados ofrecían invertir en sociedades fantasmas con la compra de acciones de empresas que supuestamente cotizaban en la Bolsa. El modus operandi incluía generar ganancias iniciales para ganar la confianza de las víctimas y luego impedirles retirar el capital invertido.
El trabajo fue coordinado por la División Delitos Tecnológicos Complejos de las policías de Ciudad de Buenos Aires, Provincia de Buenos Aires y Chubut. En total, 19 personas están siendo investigadas por su participación en la organización criminal, mientras que ocho integrantes de las familias ya fueron imputados formalmente.
Este caso refleja el crecimiento de las estafas con criptomonedas en el área metropolitana, donde los delincuentes aprovechan el desconocimiento sobre activos digitales para captar víctimas con promesas de altas rentabilidades en inversiones que nunca existieron.

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