Una sofisticada banda criminal que planeaba dar dos golpes boqueteros simultáneos a las sucursales del Banco Nación en Morón y del Banco Provincia en Baradero fue desbaratada este domingo por la Policía Federal. El objetivo: lingotes de oro, dólares y cajas de seguridad de ambas entidades financieras.
La organización estaba liderada por Carlos Daniel Maidana, un ex policía federal de 59 años con un extenso prontuario delictivo. Según los investigadores, el grupo había planificado concretar el asalto durante el fin de semana largo del 15 de junio, aprovechando el feriado para tener más tiempo de trabajo sin interrupciones.
Maidana fue exonerado de la PFA en 1995 y desde entonces acumuló antecedentes por varios delitos, incluyendo secuestros extorsivos. En 2010 se convirtió en prófugo tras ser acusado de liderar una banda de policías corruptos que secuestraba y extorsionaba a extranjeros en la Villa 1-11-14 del Bajo Flores.
El ex uniformado permaneció prófugo hasta 2018, llegando incluso a internarse en un hospital de Mar del Plata con identidad falsa. Su nombre cobró relevancia nacional al convertirse en testigo arrepentido en la causa "Leones Blancos", donde declaró contra el ex fiscal Claudio Scapolan por el robo de cargamentos de cocaína.
La investigación reveló que Maidana coordinaba la logística desde su quinta en Paso del Rey, Moreno, utilizando una Volkswagen Amarok blanca ploteada con franjas azules y tres camionetas Toyota SW4. Al momento de su detención, portaba una pistola Taurus robada durante una entradera en Adrogué.
Uno de los elementos más sofisticados de la banda era su "hacker" especializado, contratado por Maidana para vulnerar las frecuencias de comunicaciones y los sistemas antisísmicos de los bancos. El 17 de mayo, este técnico realizó una "prueba de campo" clave en Baradero, apostándose en un local lindero al Banco Provincia para verificar que las alarmas modificadas informáticamente no se activaran durante los golpes de demolición.
El tercer integrante clave era "El Uruguayo", un hombre de unos 60 años, canoso y de baja estatura, identificado como el maestro boquetero de la organización. Con base en Ezpeleta y antecedentes similares en Junín, era el encargado del diseño técnico de los túneles que permitirían acceder a las bóvedas.
En Baradero, el punto elegido para el ataque era una casa contigua a la sucursal de la calle Laprida, cuyo patio posterior lindaba directamente con el sector de las bóvedas. Desde allí iniciarían las perforaciones para acceder al tesoro bancario.
La investigación se inició tras una denuncia anónima que alertó sobre los planes de la banda. Los investigadores detectaron que los delincuentes habían realizado inteligencia previa durante el feriado del 25 de Mayo, aunque ese operativo resultó ser solo un ensayo para el golpe definitivo planeado para este fin de semana.
Según las fuentes policiales, la banda contaba con información interna provista por empleados bancarios, lo que les permitía conocer detalles sobre la seguridad y el contenido de las bóvedas. Los operativos continuaban este domingo para dar con el resto de los integrantes de la organización criminal.

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