Un episodio de discriminación antisemita protagonizado por jugadores juveniles de Barracas Central contra un menor de 12 años generó repudio en la comunidad judía y obligó al club del sur porteño a emitir un comunicado de disculpas.
El hecho ocurrió el pasado domingo en las instalaciones de la Sociedad Hebraica en Pilar, cuando el menor fue a buscar sus pertenencias al club y se cruzó con un grupo de chicos del equipo de futsal sub 12 de la institución de Barracas. Sin mediar provocación alguna, los jugadores comenzaron a gritarle "¡Hitler!" de manera reiterada.
La madre del niño agredido explicó que su hijo no estaba participando de ningún partido ni actividad deportiva, sino que simplemente había ido a retirar algunas cosas del club. "Lo peor es que el responsable de esos chicos en el micro les estuvo hablando del tema y de cómo comportarse, y pasó esto... o sea, se la veía venir", denunció la mujer, remarcando que los menores no se conocían entre sí.
La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) emitió un duro comunicado repudiando el episodio. "El uso del nombre del principal responsable del exterminio de seis millones de judíos como un insulto no solo es un ataque directo a la dignidad de la víctima, sino una ofensa hacia la institución anfitriona y toda la comunidad", expresó la entidad.
El organismo instó a las autoridades a aplicar medidas disciplinarias y pedagógicas apropiadas, y reafirmó su compromiso en la lucha contra el antisemitismo para garantizar "un deporte y una sociedad libres de discriminación".
Por su parte, Barracas Central emitió un comunicado este lunes condenando el episodio: "El club está a favor de la inclusión y del respeto al prójimo. Se tomarán las medidas educativas correspondientes para concientizar y que no ocurran nuevamente estos hechos, juntamente con medidas disciplinarias".
Sin embargo, la familia del menor agredido considera insuficiente la respuesta del club, ya que reclama que no se condenó específicamente el antisemitismo en el comunicado oficial.
Este episodio se suma a otros casos de discriminación antisemita registrados en la Ciudad de Buenos Aires en los últimos meses, como la agresión sufrida por una artesana en la Feria de San Telmo en marzo pasado, cuando fue insultada tras pedir que retiraran una bandera palestina de uno de los puestos.
El caso pone en evidencia la necesidad de reforzar las políticas de convivencia y respeto en los ámbitos deportivos juveniles, especialmente en un contexto donde los discursos de odio encuentran eco incluso entre menores de edad.

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