La historia de Daniele De Rossi en Boca quedó marcada por un adiós breve y una decisión familiar que se vuelve pública: su hija mayor, Gaia, fue adoptada legalmente por Sarah Felberbaum, la actual esposa del exfutbolista.
El ex capitán de la Roma nació en Italia, pero en julio de 2019 cruzó el Atlántico para jugar en la Bombonera. Su paso por Boca fue intenso, corto y se interrumpió por un motivo personal.
El jugador, campeón del mundo con la Azzurra en Alemania 2006, explicó en su adiós a Boca que quería estar cerca de su hija y de su familia, sin dar demasiados detalles de la situación que atravesaba.
Esa decisión tuvo que ver con Gaia, su hija mayor, que vivía a la distancia el vacío de no tener cerca a su padre y el drama de ver a su madre, Tamara Pisnoli, dar explicaciones ante la Justicia por sus lazos con la mafia.
De Rossi se casó con Pisnoli en 2006, cuando Gaia tenía un año, y se separaron en 2009. El vínculo familiar quedó atravesado por la muerte del padre de Tamara, Massimo, asesinado en 2008.
La exmodelo y bailarina de TV fue acusada en 2014 de participar en el secuestro y extorsión de Antonio Ieffi, un empresario inmobiliario al que golpearon para exigirle el pago de un préstamo y dejaron al borde de la muerte.
Pisnoli quedó detenida y, según las crónicas de ese día, le adjudican una frase sobre matar a una persona con diez mil euros en manos de un albanés. La condena llegó después: 7 años y dos meses de prisión por intento de extorsión y robo con agravantes.
El juicio dejó testimonios duros. Ieffi contó que ella lo observó mientras lo apuñalaban en la cabeza, que le exigió limpiar la sangre del suelo y que ordenó matarlo. Para salvarse, dijo, fingió estar muerto.
La condena no se cumplió en prisión porque logró apelar. Hoy, según la información, se mueve por los lugares top de Italia con su nuevo esposo y con amigas famosas, como la ex de Francesco Totti.
Mientras tanto, De Rossi rehizo su vida con Sarah Felberbaum, madre de sus dos hijos más pequeños, Olivia y Noah. Ella lo acompañó en la aventura de Boca, se fascinó con Buenos Aires y, cuando volvieron para ocuparse de Gaia, se ganó el corazón de la joven, entonces de 15 años.
El año pasado, De Rossi se mudó a Génova para convertirse en el DT del Genoa. Sarah se quedó en Roma al cuidado de sus dos hijos y de Gaia, quien ya tiene 21 años y eligió vivir con ellos. El exfutbolista viaja a verlas cuando la rutina de su equipo lo permite.
Esta semana, la noticia trascendió como un chisme y fue confirmada por Sarah: Gaia le pidió que la adoptara en términos legales, poniendo en papeles lo que se había forjado en la convivencia. La actriz explicó que fue decisión de Gaia y que la aceptó.
La historia muestra cómo, después de un dolor familiar y judicial, la familia de De Rossi encontró una nueva forma de sostenerse. Para Boca, el recuerdo de su paso por la Bombonera se mezcla con una historia personal.
Con información de: Clarín, Último Momento.

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