El ex ministro de Producción José Ignacio de Mendiguren lanzó duras críticas contra la política económica del Gobierno nacional y advirtió sobre lo que denominó el 'plan plata dulce', en contraposición al anterior 'plan platita' implementado durante la gestión anterior.
En diálogo con Infobae en Vivo, de Mendiguren sostuvo que el actual esquema económico destina 30 mil millones de dólares de recursos públicos a fondos de inversión que luego se fugan del país. 'Le ponen dólares de todos nosotros a los fondos de inversión para que se los lleven', denunció el también ex titular de la Unión Industrial Argentina (UIA).
El empresario del sector calzado cuestionó el destino de los recursos provenientes de Vaca Muerta, señalando que 'se te están yendo a Miami' en lugar de quedarse en el país para impulsar el desarrollo productivo. Esta crítica cobra especial relevancia para las empresas del área metropolitana, donde se concentra gran parte de la actividad industrial nacional.
De Mendiguren defendió el anterior 'plan platita', explicando que se implementó 'en un momento muy complejo, cuando no había un peso' y tenía como objetivo sostener el consumo interno para evitar una mayor caída de la recaudación. Según su análisis, la diferencia fundamental radica en que aquella política buscaba fortalecer el mercado interno, mientras que la actual favorece la fuga de capitales.
El ex funcionario expresó su preocupación por la situación de las pequeñas y medianas empresas, particularmente las del conurbano bonaerense donde se concentra gran parte del tejido productivo nacional. 'Antes que desaparecer, las pymes compran afuera', explicó, describiendo cómo las empresas buscan sobrevivir importando productos en lugar de producir localmente.
En un testimonio personal que refleja la realidad de muchos empresarios de la región, de Mendiguren reveló que está considerando cerrar su empresa tras 43 años de actividad. Su compañía, que llegó a emplear 150 trabajadores, hoy solo mantiene 50 puestos de trabajo debido a que 'el negocio está por el piso'.
El empresario cuestionó el concepto de 'destrucción creativa' promovido por el Gobierno, argumentando que cualquier proceso de transformación económica debe realizarse con un plan estructurado. Advirtió sobre el riesgo de quedar 'a mitad de camino' tras pagar un costo social altísimo sin lograr los objetivos propuestos.
Respecto al equilibrio fiscal, de Mendiguren marcó diferencias sustanciales con el enfoque gubernamental. Si bien se declaró 'obsesivo del equilibrio fiscal', sostuvo que existen dos caminos para alcanzarlo: por ajuste o por crecimiento. Defendió la estrategia anterior de priorizar el aparato productivo, especialmente considerando el contexto de pandemia, guerra y sequía que enfrentó el país.
En el marco de la presentación del Súper RIGI, el ex ministro lamentó la ausencia de políticas industriales concretas y planteó dos modelos posibles para aprovechar los recursos naturales del país. Por un lado, utilizarlos para el desarrollo definitivo de Argentina, eliminando la restricción externa y construyendo un país desarrollado. Por otro, el riesgo de transformarse en un 'enclave colonial' que solo exporta materia prima sin generar valor agregado local.

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