Las calles de Ramos Mejía se convirtieron en el escenario de la nueva película de Damián Szifron, quien regresó a su barrio de la infancia para filmar 'El sobrino', su próximo proyecto para Netflix que marca su vuelta a la comedia tras el thriller estadounidense 'Misántropo'.
El director plantó su cámara sobre Avenida Rivadavia 13.800, utilizando las vías del tren Sarmiento como escenografía lateral. El icónico puente peatonal que indica 'Bienvenidos a Ramos Mejía', en la intersección con Moreno, fue una de las locaciones principales del rodaje que mantuvo en vilo a los vecinos del oeste bonaerense.
La película, protagonizada por Leonardo Sbaraglia, Rita Cortese, Luisana Lopilato, Valeria Lois y Luan Adler Fuks, cuenta la historia de un pianista de renombre internacional que ve tambalear su ego cuando descubre que su sobrino de nueve años posee un talento musical que podría superarlo.
El operativo de filmación incluyó el corte de un carril tras obtener permiso municipal, varios extras cubiertos por mantas y la presencia de dos motorhomes de la productora K&S estacionados en Avenida de Mayo al 200, frente a la histórica escuela N°4 José de San Martín.
Entre las locaciones utilizadas se destacó el club Estudiantil Porteño, institución fundada hace 124 años, y un salón de fiestas sobre la calle Pueyrredón. Todo bajo un estricto pacto de silencio que no impidió que la noticia se filtrara entre los comerciantes de la zona.
'Tenemos prohibido hablar, dar detalles de la filmación, pero están en presencia de una película histórica. Fue un día de suerte, cayeron en el set de lo que va a ser un gran recuerdo para el cine argentino', advirtió un miembro de la producción.
Los comerciantes locales recibieron con beneplácito el regreso del director que inmortalizó la panadería La Esperanza en Los Simuladores. 'Todo lo que toca lo hace oro. Ojalá que a nuestros locales les toque estar aunque sea cinco segundos en la película', comentó el dueño de una tienda de la zona.
A 12 años de Relatos Salvajes, Szifron justificó su elección en un comunicado: 'Desde que tengo memoria, las películas que más me impactaron habitan en la intersección entre arte e industria. Considero un privilegio el apoyo contundente de Netflix y de K&S'.
La decisión de filmar en el conurbano bonaerense representa una elección estética y filosófica para el director, quien tras su experiencia hollywoodense con 'Misántropo' eligió regresar a la geografía que lo construyó, demostrando que su esencia permanece intacta pese al reconocimiento internacional.

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