El peronismo volverá a sentarse a negociar este jueves en una segunda cumbre para discutir el escenario electoral y las reglas de juego internas ante la posible suspensión de las PASO, una definición que sigue incierta en el Congreso.
La primera reunión se realizó en el hotel Emperador a mediados de agosto y sirvió para concretar el reencuentro entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner, que no estaban cara a cara desde las legislativas de 2025.
De ese encuentro participaron Sergio Massa, gobernadores, el senador Gerardo Zamora y los titulares de bloques José Mayans y Germán Martínez, convocantes y luego voceros.
El encuentro apaciguó por un tiempo los cruces entre los sectores conducidos por Kicillof y Cristina Kirchner, aunque pasadas unas semanas volvieron los ruidos por críticas cruzadas y declaraciones de dirigentes.
Entre las voces más sonoras, Carlos Bianco, ministro de Gobierno bonaerense, aseguró que una eventual resolución de la ONU favorable a la ex presidenta no sería vinculante para la Justicia argentina y puso en duda el alineamiento con su posible candidatura.
En tanto, Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes con licencia, descontó que, si su jefa política no se postula, Javier Milei conseguirá su reelección.
Las pulseadas quedaron expuestas el sábado en la conmemoración del día de la Lealtad, con múltiples actos y movimientos sugestivos en la previa, como la visita de Massa a Cristina Kirchner y la actividad de Kicillof con Juan Grabois.
Una diferencia central respecto de hace dos meses es la posición de Massa, con mayor actividad pública y más predispuesto a disputar la candidatura presidencial. El ex ministro de Economía cultiva el vínculo con Cristina Kirchner, en contraposición con la distancia que mantiene Kicillof, uno de los motivos del encono entre la ex mandataria y su ex ahijado político.
De la primera reunión quedó un compromiso para intentar rechazar la reforma política impulsada por el Gobierno y sostener las PASO, una herramienta clave para el peronismo para definir candidaturas con menos probabilidades de ruptura y validar un nuevo liderazgo.
También acordaron presionar a mandatarios provinciales afines a Milei para que no colaboren con el oficialismo para suprimir las primarias, con la advertencia de complicar sus armados en los distritos. “Todos aquellos que jueguen con el Gobierno para eliminar o suspender las PASO están siendo funcionales a la destrucción de la vida cotidiana de los argentinos”, había transmitido Martínez.
La mirada de los referentes se divide: algunos consideran que el oficialismo no reúne por ahora los votos en el Senado, mientras otros estiman que podría conseguirlos en las próximas semanas. En ese caso, el PJ tendrá un obstáculo extra para resolver su interna y llegar al próximo proceso electoral sin divisiones.
El senador Sergio Uñac, ex gobernador y uno de los aspirantes a la candidatura presidencial, propuso armar una competencia partidaria para dirimir la postulación.

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