El mercado cambiario argentino dio un giro de 180° desde que el Gobierno decidió flexibilizar las restricciones para la compra de moneda extranjera. El dato oficial permite dimensionar cuánto compraron los argentinos desde la salida del cepo y cómo se movió la demanda, también para los ahorristas de CABA y el conurbano.
La fuente es el Balance Cambiario del Banco Central de la República Argentina, un informe que recopila el detalle de las operaciones en moneda extranjera realizadas por personas humanas y por el sector privado no financiero. Ese reporte es la referencia oficial para reconstruir, mes a mes, el comportamiento de la demanda desde que se levantaron las limitaciones para adquirir divisas.
La flexibilización cambiaria comenzó en abril de 2025. Aquel primer mes bajo el nuevo esquema, las operaciones de compra de billetes por parte de personas físicas totalizaron USD 2.077 millones, con más de un millón de individuos participando del mercado. A partir de ese punto de partida, el organismo monetario fue acumulando los datos que permiten trazar el camino completo del dólar.
De acuerdo con el último Balance Cambiario del BCRA, desde la eliminación de las restricciones cambiarias los argentinos adquirieron USD 47.290 millones en términos brutos. Se trata de la sumatoria de todas las compras de divisas realizadas por personas humanas mes a mes, sin descontar las operaciones de signo contrario, es decir, sin restar lo que esas mismas personas vendieron en el mismo lapso.
Concretamente en agosto de este año, último dato disponible, se adquirieron USD 2.853 millones. Ese monto no incluye únicamente la compra de billetes. El informe del Banco Central contempla también las transferencias de moneda extranjera sin una finalidad declarada que realizó el sector privado no financiero, un concepto distinto al de las personas humanas pero que forma parte del mismo fenómeno de demanda de divisas.
Al sumar ambos conceptos, el monto acumulado desde la salida del cepo asciende a 51.644 millones dólares. El Banco Central también difunde el dato de las ventas, es decir, cuánto de esas divisas los propios argentinos decidieron desprenderse a lo largo del mismo período. Según el organismo, durante estos meses las personas vendieron USD 6.947 millones. Ese volumen, aunque significativamente menor al de las compras, forma parte del balance completo que permite calcular la demanda neta de divisas.
El resultado de contrastar ambos flujos arroja una demanda neta de USD 40.343 millones desde que se dispuso la flexibilización cambiaria. Este número es, en definitiva, el que mejor refleja cuánto quedó efectivamente en poder de los ahorristas argentinos tras compensar las compras con las ventas realizadas en el mismo lapso, y constituye la variable que el Banco Central utiliza para medir el impacto real de la demanda de divisas sobre el mercado.
La lectura de estos datos cobra relevancia en un esquema cambiario que combina un mercado único de cambios con un sistema de bandas dentro del cual se mueve la cotización oficial. Cada informe del Balance Cambiario funciona como termómetro de la relación entre la oferta y la demanda de divisas, además de servir como insumo para anticipar el comportamiento de las reservas del Banco Central.
El monto acumulado desde abril de 2025 también sirve como punto de referencia para dimensionar la magnitud de la demanda de dólares en la economía argentina bajo el nuevo esquema cambiario. Se trata de una cifra que agrupa comportamientos diferentes a lo largo de los meses, con picos vinculados a incertidumbre y valles asociados a etapas de mayor estabilidad, pero que el Banco Central contabiliza como un todo dentro del período que comenzó con el fin de las restricciones.

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