La Sala IV del Tribunal de Casación Penal bonaerense absolvió a Marcelo Tagliaferro y a Patricia Godoy, dos testigos condenados por falso testimonio agravado en la causa del cuádruple crimen de La Loma.
El fallo, dictado este miércoles por los jueces María Florencia Budiño y Fernando Luis María Mancini, dejó sin efecto las condenas de siete años para Tagliaferro y de cuatro años y seis meses para Godoy.
Además, ordenó la inmediata libertad de ambos, previo cumplimiento de los trámites correspondientes. Tagliaferro permanecía detenido en la Unidad Penitenciaria Nº 28 de Magdalena, mientras que Godoy cumplía prisión domiciliaria.
Los dos habían sido acusados de mentir en sus declaraciones contra Osvaldo “el Karateca” Martínez, quien fue investigado por los asesinatos y posteriormente absuelto. El caso se remonta a noviembre de 2011, en La Plata.
En aquel episodio fueron asesinadas Bárbara Santos, Susana de Bárttole, Micaela Galle Santos y Marisol Pereyra. Por el cuádruple crimen fue condenado a prisión perpetua Javier “La Hiena” Quiroga.
Para Casación, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 4 de La Plata no acreditó con pruebas suficientes que ambos hubieran mentido deliberadamente. Tampoco se demostró la intención de perjudicar a Martínez.
La jueza María Florencia Budiño explicó que los testimonios de otros vecinos no eran necesariamente contradictorios. Señaló que otros vecinos habrían visto a Martínez llegar durante la noche, pero eso no descartaba que hubiera salido y regresado en la madrugada.
“Se trata, por ende, de dos acontecimientos que no sólo no se excluyen entre sí, sino que se encuentran separados por varias horas”, sostuvo la magistrada. También advirtió que los registros de las antenas telefónicas no demostraban que Martínez hubiera permanecido dentro de su vivienda durante toda la noche.
Godoy declaró que vio a Martínez llegar a su casa alrededor de las 1.30 de la madrugada del 27 de noviembre de 2011, en un auto oscuro conducido por otra persona. Otros vecinos aseguraron haberlo visto llegar entre las 20 y las 22 de la noche anterior.
El fallo también cuestionó que se hubiera desacreditado a Godoy por caminar sola de madrugada por una zona oscura y peligrosa. Budiño calificó ese argumento como “un razonamiento inferencial de corte netamente discriminatorio hacia la mujer, sustentado en un estereotipo”.
Tagliaferro fue el remisero que trasladó a Marisol Pereyra hasta la vivienda donde ocurrieron los asesinatos. Declaró que vio a un hombre salir a recibirla y que este le indicó que se retirara porque la mujer se quedaría allí.
En su primera declaración, el 28 de noviembre de 2011, explicó que había observado al hombre fugazmente, a través del espejo retrovisor. Consultado sobre la posibilidad de identificarlo, respondió: “No puedo darte la seguridad de poder reconocerlo ya que lo vi por el espejo, muy de costado, es difícil”.

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