La agenda judicial de Cristina Kirchner se complica en el verano con dos frentes que podrían marcar el resto de su disputa pública. El primero es el arranque del juicio oral por Hotesur y Los Sauces, donde la unificación procesal se describe como inconveniente para la expresidenta.
En esa causa, la acusación por lavado de dinero involucra a su hijo Máximo. La fuente señala que la hiperactividad política de la expresidenta en las últimas semanas podría explicarse por la proximidad de ese frente de tormenta judicial.
El segundo frente es Vialidad, la causa de corrupción que terminó con una condena de seis años de prisión domiciliaria y la inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos. La sentencia ya fue confirmada por la Corte Suprema de la Nación.
Ahora, en la máxima instancia se discute un paso inédito: el decomiso de bienes por el equivalente a casi 700.000 millones de pesos para todos los condenados. En Tribunales se descuenta que la Corte avanzará más temprano que tarde, luego de resolver cuestiones intermedias.
Una de esas cuestiones es si a la Unidad de Información Financiera le corresponde una parte en el mega remate. El proceso podría convertirse en un show judicial, político y mediático, especialmente si se conocen detalles de los bienes y sus precios.
La fuente recuerda que, en las audiencias por los Cuadernos de las Coimas, las imágenes de la bóveda en la casa de Cristina en El Calafate dispararon los ratings. Ese antecedente alimenta el morbo sobre lo que podría pasar con el remate de los Kirchner.
En paralelo, la expresidenta mantiene una estrategia que la fuente describe como más política que judicial. Su presentación ante la ONU busca reavivar una candidatura electoral improbable, aunque altas fuentes judiciales aseguran que el impacto local sería cero.
El dato relevante para Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires es el pulso electoral que se anticipa. En un reciente encuentro con Sergio Massa, se firmó un acuerdo tácito que no incluye al gobernador bonaerense Axel Kicillof.
La misma fuente indica que la expresidenta reactivó su operativo anti Kicillof. El encuentro con Sergio Massa ocurrió horas antes de recordar un nuevo 17 de octubre, un dato que enmarca la disputa por el espacio peronista.
Un dirigente citado por la fuente resumió: “Cristina hará kirchnerismo y Sergio peronismo. Con Axel afuera”. La idea, según el mismo relato, es llegar a febrero o marzo para definir un candidato, que podría ser Massa o algún otro, pero no el gobernador.
El cierre de la nota original subraya que “todos unidos no triunfaremos”. Ese diagnóstico marca la tensión entre la defensa política de la expresidenta y el escenario judicial que podría intensificarse en los próximos meses.
Con información de: Clarín. Notibaires24 consolidó la información.

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