El gobierno español atraviesa una crisis parlamentaria de último momento tras el anuncio de abstención del PNV en la votación del decreto ley que prorroga los contratos de alquiler. La decisión del partido vasco obliga al Ejecutivo a conseguir no solo la abstención, sino el voto a favor de Junts para convalidar la norma.
Los números son ajustados: los grupos de oposición (PP, Vox y UPN) suman 177 diputados en contra, mientras que el oficialismo (PSOE, Sumar, ERC, Bildu, Podemos, BNG y Compromís) cuenta con 167 votos a favor, más el probable apoyo de Coalición Canaria. Con la abstención de los cinco miembros del PNV, el panorama se complica.
Para que el decreto salga adelante, el gobierno necesita ahora el respaldo de los siete diputados de Junts, lo que permitiría alcanzar 174 votos a favor frente a 171 en contra y cinco abstenciones. Un escenario que parecía improbable hasta hace pocas horas.
Verónica Barbero, portavoz de Sumar en el Congreso, se mostró confiada en conseguir el acuerdo de última hora. "Hasta que esta tarde se apriete el botón, mantenemos tanto el trabajo intenso como la esperanza en que este real decreto ley va a salir convalidado", declaró en rueda de prensa.
La dirigente intentó tranquilizar a los inquilinos que ya solicitaron la prórroga, asegurando que están "amparados por la ley" aunque el decreto sea derogado. Sin embargo, fuentes de Sumar no descartan pedir una votación por llamamiento individual si consideran que puede ser estratégicamente útil.
El decreto en cuestión permite prorrogar dos años los contratos de alquiler que vencen entre el 21 de marzo de 2026 y el 31 de diciembre de 2027, además de limitar al 2% las actualizaciones anuales de renta. Una medida clave para millones de inquilinos en un contexto de crisis habitacional.
Ante la posibilidad de que la norma no prospere, algunos diputados de Sumar sugieren presentar un nuevo decreto con las demandas de Junts incorporadas. "Las chapuzas técnicas no pueden estar por encima de las chapuzas de la gente", comentó uno de ellos en los pasillos del Congreso.
Por su parte, Podemos propone que el Ejecutivo vaya "aprobando mes a mes" el mismo texto hasta encontrar una solución definitiva. Su portavoz, Javier Sánchez, consideró fundamental que la prórroga "vuelva al Congreso en la forma" que consideren adecuada.
La votación de este martes se perfila como una prueba de fuego para la estabilidad del gobierno de coalición, que enfrenta crecientes dificultades para mantener su mayoría parlamentaria en temas sensibles como la vivienda.

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