La crisis política que atraviesa el gobierno nacional llegó al Congreso de la Nación con una decisión sin precedentes: tanto el PRO como la UCR anunciaron que retirarán su apoyo a proyectos oficialistas tras las controvertidas explicaciones del Jefe de Gabinete Manuel Adorni sobre su incremento patrimonial.
La ruptura se concretó cuando trascendió que Adorni y su esposa se habían inscripto en el Régimen Simplificado de Ganancias, lo que generó un rechazo inmediato en los bloques dialoguistas que hasta ahora habían acompañado al oficialismo en votaciones clave.
"Es un boludo peligro", calificó una alta fuente parlamentaria al Jefe de Gabinete. "Logró lo que hasta ahora no había logrado la oposición: que los socios avisaran que este es el límite y ya nos bajaron un proyecto que es importante", agregó la misma fuente.
El primer proyecto en caer fue el de modificaciones a la Ley de Inocencia Fiscal, que el Ministerio de Economía tenía listo para enviar al Congreso con el objetivo de atraer los dólares no declarados que mantienen los argentinos. La iniciativa, que contaba con el visto bueno técnico de especialistas, perdió el respaldo necesario para avanzar.
"Es imposible que salga algún voto de nuestro bloque para esto", explicó una alta fuente del PRO en el Parlamento. Desde la UCR fueron igual de categóricos: "Ahora es imposible levantar la mano y mucho menos para esto", señaló un diputado radical.
La decisión marca un punto de inflexión en la relación entre La Libertad Avanza y sus aliados parlamentarios. Por primera vez desde el inicio de la gestión, los dos bloques más importantes que apoyan al gobierno les hicieron saber que no prestarán sus votos, explicando que no se trata de votar "tapándose la nariz" sino de la imposibilidad de acompañar leyes que naturalmente apoyarían tras los dichos de Adorni.
En los pasillos del Congreso, tanto el PRO como la UCR observaban cómo Patricia Bullrich comenzaba a marcar diferencias con el oficialismo y no querían quedarse atrás. "Los dos primeros años sobrevivieron en la Cámara y las comisiones gracias a nosotros, que fuimos los que pusimos la cara. Ahora que jueguen ellos", explicaron desde ambos bloques.
La crisis llegó hasta el quinto piso del Ministerio de Economía, donde Luis Caputo había logrado acordar las modificaciones para Inocencia Fiscal tras reuniones con profesionales en ciencias económicas. El proyecto buscaba incorporar los dólares del colchón al sistema financiero, pero la confianza institucional necesaria para su aprobación se vio comprometida.
"Es increíble, nadie entiende por qué Javier Milei está dilapidando capital político con Adorni. Vos podés tener una parte sin declarar, pero nadie tiene tres veces el blanco, es imposible", explicaron fuentes parlamentarias, en referencia a las inconsistencias en las declaraciones patrimoniales del funcionario.
La situación se agrava porque el oficialismo necesita de estos votos para aprobar su agenda legislativa en un Congreso donde no tiene mayoría propia. La pérdida de confianza de los aliados estratégicos complica seriamente la gobernabilidad y pone en riesgo otros proyectos económicos que el gobierno considera prioritarios para la segunda mitad del año.

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