La crisis del combustible de aviación que atraviesa Europa está golpeando directamente a los argentinos que planean viajar durante el verano boreal. El conflicto en Oriente Medio y el cierre del Estrecho de Ormuz dispararon los precios del queroseno de 700 a 1.500 dólares la tonelada métrica, impactando directamente en el costo de los pasajes.
El comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, admitió esta semana que la situación es más grave de lo previsto y que no mejorará en las próximas semanas. "Ya vemos compañías cancelando vuelos y rutas, y vemos precios al alza", declaró el funcionario danés al medio Politico.
Las aerolíneas europeas perdieron hasta el 53% de su suministro de queroseno desde que comenzó el conflicto. Antes de la guerra, Europa recibía 175.000 barriles diarios desde Oriente Medio, complementados con entre 30.000 y 60.000 desde Estados Unidos. Ahora esa provisión se redujo drásticamente.
Para los viajeros argentinos, esto se traduce en cancelaciones masivas y precios que se duplicaron. La alemana Lufthansa ya canceló 20.000 vuelos para los próximos meses, mientras que Michael O'Leary, CEO de Ryanair, advirtió que los problemas serán "significativos" a principios de junio.
La situación es particularmente compleja porque Europa no suele refinar combustible para aviones, sino que lo compra ya refinado. Las autoridades europeas podrían liberar reservas estratégicas, pero enfrentan el dilema de justificar el gasto de combustible de emergencia para vuelos de vacaciones.
Según la Agencia Internacional de la Energía, a las aerolíneas les quedan apenas seis semanas de combustible si mantienen el consumo actual. Esto provocaría una disrupción sin precedentes en la temporada turística europea, clave para la economía del bloque y especialmente para los países mediterráneos.
La Comisión Europea emitió recomendaciones voluntarias que incluyen aumentar el teletrabajo para reducir el uso de transporte y privilegiar otros modos de transporte de larga distancia que no sean el avión. Sin embargo, para los argentinos que ya tienen planes de viaje, las opciones son limitadas.
Los medios europeos hablan de una "guerra del queroseno" entre aerolíneas que compiten por hacerse con las reservas disponibles. Esta puja está elevando aún más los costos, que se trasladan directamente a los pasajeros.
Para los porteños y bonaerenses que planean viajar a Europa este verano, la recomendación es monitorear constantemente el estado de sus vuelos y considerar la contratación de seguros de viaje que cubran cancelaciones por fuerza mayor.

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