El emblemático local de La Continental en la peatonal Laprida de Lomas de Zamora bajó definitivamente sus persianas en marzo, convirtiéndose en el símbolo más visible de una crisis comercial que golpea duramente al sur del Gran Buenos Aires. La histórica pizzería, que funcionaba en Laprida 267, era un punto de encuentro tradicional para estudiantes y oficinistas de la zona.
La situación se replica en todo el centro comercial lomense, donde proliferan los carteles de "se alquila" y las persianas bajas de negocios que operaban desde hace décadas. Según vecinos de la zona, la peatonal Laprida presenta el aspecto más deteriorado en muchos años, con galerías prácticamente vacías y comerciantes en situación desesperante.
Los rubros más castigados son el gastronómico y el textil. El primero sufre por la notable disminución de clientes con poder adquisitivo, mientras que el segundo enfrenta la competencia directa de las importaciones desde China a través de aplicaciones como Temu y Shein, que ofrecen productos a precios muy por debajo del mercado local.
Aunque no existen mediciones específicas para el conurbano sur, los datos de la Ciudad de Buenos Aires reflejan la magnitud del problema. La Cámara Argentina de Comercio registró durante marzo y abril de 2026 un total de 277 locales cerrados, en venta o alquiler en las principales avenidas porteñas, lo que representa un incremento del 30,7% respecto al mismo período del año anterior.
Antonio Kahale, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Lomas, describió un escenario que "no se vivía desde la pandemia". Según el dirigente empresario, muchos comerciantes pasan semanas enteras sin abrir la caja registradora, mientras deben afrontar mensualmente el pago de sueldos, alquileres y servicios que aumentan constantemente.
Los comerciantes identifican múltiples factores que confluyen en esta crisis: alquileres elevados, menor cantidad de clientes y un cambio estructural en los hábitos de consumo que favorece las compras online y los showrooms digitales por sobre los locales tradicionales a la calle.
La apertura de las importaciones también genera debate entre los empresarios locales. Un empleado de una zapatillería consultado explicó que "las medidas que benefician a la importación terminaron de diezmar algunos rubros", en referencia a las políticas comerciales del gobierno nacional que facilitaron el ingreso de productos extranjeros.
En las redes sociales, los vecinos de Lomas debaten las causas del fenómeno. Mientras algunos apuntan a la evolución natural del comercio hacia formatos digitales, otros responsabilizan a las altas cargas impositivas municipales y nacionales que "sofocan a las pymes" del distrito.
La crisis del comercio lomense se inscribe en un contexto económico nacional complejo, donde la inflación y la caída del consumo impactan especialmente en los centros comerciales tradicionales del conurbano bonaerense, que históricamente funcionaron como motores de la actividad económica local.

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