La investigación por el crimen sicario en Palermo avanza con al menos tres imputados y dos armas halladas para peritaje.
La víctima fue Carlos Andrés Migales Viera, un narco uruguayo baleado por un comando frente a su esposa en la madrugada del último domingo.
Fuentes judiciales citadas por Infobae informaron que los imputados son Gabriel Ramón Da Silva, Cristian Nahuel Paiva y Ulises Aladro, todos argentinos.
Las fuentes consultadas por el medio revelaron la existencia de al menos tres imputados en la causa, aunque la información inicial hablaba de dos sospechosos detenidos y de medidas judiciales en curso.
Según registros oficiales, Paiva y Aladro tienen 20 y 21 años, son bonaerenses y vecinos entre sí, con domicilios en la zona de Longchamps.
La causa está a cargo del Juzgado N° 26, con el magistrado Damián Kirszenbaum, y la Policía de la Ciudad trabaja para certificar la identidad de la víctima mediante consultas internacionales.
El expediente corre con secreto de sumario y con varias medidas en curso, según la información publicada. La fuerza porteña participó en el hallazgo de los elementos que ahora deben ser peritados.
Por ahora falta una pieza clave: la plancha de huellas dactilares del hombre asesinado. El juez ordenó además secreto de sumario y hay dos armas para peritar, halladas tras el ataque.
En Uruguay, fuentes policiales describieron a Migales Viera con una larga ficha de antecedentes, con delitos por venta de drogas y hasta un homicidio desde sus días como menor de edad.
Medios uruguayos como Subrayado lo señalaron como uno de los jugadores clave en la violencia narco de Villa Española, barrio de la periferia montevideana, integrante de Los Puglia.
Sus enemigos, según esas crónicas, son los Suárez, otra familia criminal. La guerra en torno a Villa Española dejó una serie de muertos en el último año y llegó a oídos de los investigadores del crimen porteño.
En julio último, tres miembros de la familia Suárez fueron asesinados en un quíntuple homicidio en el barrio El Monarca. Karina Suárez, matriarca del clan, estaba en la casa cuando un comando de falsos policías llegó para acribillar a cualquiera en la línea de fuego.
Sus tres hijos murieron: uno tenía 28 años y los otros dos eran gemelos de 18. Las otras víctimas fueron una adolescente de 14 años, una de las novias de los jóvenes, y una mujer de 38 años, madre de la menor.
La pregunta que queda abierta es si la nueva muerte narco uruguaya cruzó el Río de la Plata para dirimir venganzas en territorio porteño, un interrogante que los funcionarios judiciales y policías deberán responder con la causa.
Con información de Infobae y registros de fuentes policiales.

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