La tensión política se intensifica en Casa Rosada con una doble presión: por un lado, la escalada de la interna gubernamental entre figuras clave como Karina Milei, Santiago Caputo y Martín Menem; por el otro, el reclamo opositor para que el jefe de Gabinete Manuel Adorni presente su declaración jurada patrimonial.
El diputado nacional y presidente de la Coalición Cívica-ARI, Maximiliano Ferraro, intensificó la presión sobre Adorni a través de las redes sociales. En respuesta a un mensaje del funcionario en X, el legislador porteño escribió con ironía: "Pensé que en lo que queda de la jornada estaría presentando su Declaración Jurada. Mala mía".
El reclamo de Ferraro se enmarca en las obligaciones de transparencia patrimonial que establece la Ley de Ética Pública para todos los funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional. La normativa exige que quienes ocupen cargos jerárquicos presenten sus declaraciones juradas dentro de los 30 días de asumir el cargo y las actualicen anualmente.
Paralelamente, la administración libertaria enfrenta una compleja interna de poder que involucra a los principales operadores del Gobierno. La disputa entre la hermana del Presidente, el asesor presidencial Santiago Caputo y el titular de la Cámara de Diputados refleja las tensiones por el control de la agenda política y la toma de decisiones estratégicas.
En este contexto, la exvicepresidenta Gabriela Michetti salió en defensa de la gestión de Mauricio Macri y marcó diferencias con el actual gobierno. Durante una actividad del PRO en Mendoza, rechazó las críticas sobre una supuesta "tibieza" de Cambiemos: "El problema era que arrancamos de menos 40", argumentó.
La dirigente macrista cuestionó las comparaciones: "A veces escucho esta cantinelita de que ustedes se quedaron un poco por la mitad, ustedes fueron un poco tibios". Y defendió el trabajo realizado: "La verdad es que trabajamos con una profundidad los temas, con una garra, con un entusiasmo y con un profesionalismo que yo digo: realmente no entiendo dónde estaba la tibieza".
Para los dirigentes políticos del AMBA, estas tensiones representan una oportunidad para presionar al oficialismo en temas sensibles como la transparencia gubernamental. Tanto desde la Ciudad de Buenos Aires como desde el conurbano bonaerense, legisladores opositores buscan capitalizar las contradicciones internas del Gobierno para forzar mayor rendición de cuentas.
La figura de Santiago Caputo cobró particular relevancia desde que salió de la "clandestinidad" en septiembre de 2025, cuando a través de un mensaje oficial declaró: "Bueno. Llegó la hora". Hasta ese momento, el asesor presidencial había mantenido un perfil bajo pese a ser considerado la figura más influyente del Gobierno.

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