La expectativa por una histórica visita del papa León XIV a la Argentina creció este viernes cuando el canciller Pablo Quirno anunció que se reunió con el presidente Javier Milei para darle "la buena noticia que hará feliz a todo el pueblo argentino". A través de sus redes sociales, el funcionario agregó que "solo resta definir la fecha, qué linda Primavera".
Las señales desde Uruguay también apuntan a una gira papal por la región en noviembre próximo. El Ministerio de Relaciones Exteriores uruguayo confirmó que "se está trabajando fuertemente para que la visita se concrete" ese mes, mientras que el intendente de Florida, Carlos Enciso, adelantó que el cronograma incluiría Argentina, Uruguay y Perú durante la primera quincena.
En Buenos Aires, el arzobispo Jorge García Cuerva ya había mencionado en abril la eventual llegada del pontífice, revelando que la comisión directiva de River Plate ofreció su estadio para recibir al Papa. Esta propuesta cobra relevancia considerando que se necesitaría un espacio de gran capacidad para albergar a los miles de fieles porteños y del conurbano que querrían participar de una misa papal.
La gestión diplomática argentina se remonta a febrero de este año, cuando Quirno viajó a Roma y entregó personalmente una carta de invitación firmada por Milei. En aquel momento, fuentes del Gobierno estimaron en "un 70% o más" las probabilidades de concretar la visita antes de fin de año.
El propio León XIV había expresado su interés por recorrer América Latina, mencionando específicamente a Argentina entre los destinos pendientes. El pontífice ya se había reunido con Milei en el Vaticano en junio de 2025, en una audiencia donde se destacó la "excelente relación bilateral" entre Argentina y la Santa Sede.
De confirmarse, esta sería la primera visita papal al país en casi cuatro décadas y marcaría un contraste histórico con su predecesor, el argentino papa Francisco, quien nunca pisó suelo nacional durante sus 12 años de pontificado. Para los católicos porteños y bonaerenses, representaría un evento de magnitud extraordinaria.
El cardenal uruguayo Daniel Sturla reconoció que la presencia papal sería "casi segura", pero aclaró que no cuenta con confirmación oficial de la Santa Sede. Según el protocolo vaticano, el anuncio formal se esperaría para mediados de junio, cuando la Santa Sede notifique oficialmente a las Conferencias Episcopales de los países anfitriones.

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