El Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, en Almirante Brown, será una de las paradas más simbólicas de la visita del Papa León XIV a la Argentina.
La comunidad ocupa 50 hectáreas y alberga a más de 400 residentes con discapacidades motrices, verbales o psicosociales, junto a otro tanto de profesionales.
La psicóloga Sandra Ciamberlini, con más de 30 años de trabajo en la institución, respondió a los comentarios en redes: “Tendrían que venir y vivir el cottolengo”.
“No sé si vieron en las redes que se publicaron muchas cosas últimamente con la venida del Papa sobre el cottolengo... y hay gente que comenta esas publicaciones: que en el cottolengo se tienen a los chicos encerrados, que se maltrata... Tendrían que venir y vivir el cottolengo para poder decir algo”.
En la institución no hay pacientes, sino residentes; no hay maltrato, sino integración y respeto.
No hay pabellones: son hogares. No es asistencialismo, sino un abordaje integral.
El director Jorge Silanes anticipó que el Papa “no hablará”, pero que “los hechos también hablan”.
“Sin duda (el Papa) no hablará, pero los hechos también hablan. Al que le cabe este sayo, que se lo ponga”, dice Jorge Silanes.
La visita será el lunes 9 de noviembre, a las 9.15, en el hogar Ferrando Mixto, de alta demanda, frente al Santuario de San Luis Orione.
El predio cuenta con 16 hogares, un santuario, un centro educativo terapéutico, despensa, cocina, salones, talleres, una unidad de cuidados especiales, parrillas, una sala velatoria y un cementerio.
En el santuario descansa el corazón de San Luis Orione, que le dio nombre a la obra.
En el país residen más de 1.200 personas en los cottolengos, y el de Claypole es el más grande.
Juan vive hace años en el cottolengo, el más grande de todos, y espera para ver a su pareja mientras toma mate en una de las calles centrales del predio.
“Estamos esperándolo. Vamos a pedirle que haya paz, amor con él y que no haya más violentos”.
Los residentes no son una planilla: son más de 400 historias, con nombre y apellido, sueños y derechos, que esperan mirar a los ojos al nuevo Papa.
Un grupo de obreros trabaja a contrarreloj para que el lugar esté a la altura de la visita.
El Papa Francisco prefería la expresión “capacidades diferentes” y en octubre de 2024 llamó “víctimas de la cultura del descarte” a las personas con discapacidad.
En un encuentro en Roma con representantes del G7 Inclusión y Discapacidad, dijo: “Esta cultura que genera prejuicios y hace daño a la sociedad”.
En abril, la comisión ejecutiva de la Conferencia Episcopal alertó por la “grave situación” de numerosas instituciones y la crisis en la obra de Don Orione.
La carta señaló que “los compromisos de organismos nacionales no se regularizan desde finales de 2025”. Semanas atrás, un recorte en el presupuesto 2027 provocó una marcha atrás del gobierno.
Después de mucha insistencia, se acortó la deuda. Semanas atrás, el gobierno volvió a incluir un recorte en el rubro en el presupuesto 2027, lo que provocó un tsunami interno y una nueva marcha atrás.
El lugar transmite una energía especial y se presenta como un espacio de integración, respeto y servicio.
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