El fallo de la Corte Suprema dejó sin efecto la cautelar que interrumpía la derogación de la ley de tierras del DNU 70/2023. En la práctica, ya no hay limitaciones, salvo zonas de fronteras, para que extranjeros compren más del tope del 15 por ciento del territorio argentino.
La decisión se conoció pasadas las 16 del martes, una hora después de que los principales delegados políticos de la administración de Javier Milei terminaran su reunión semanal en la Casa Rosada. “¿Qué dice el fallo? ¿Me lo pasás que no lo encuentro? (...) Está vigente la derogación de la Ley de Tierras”, contestó a Clarín uno de los articuladores políticos de La Libertad Avanza.
La administración libertaria apuesta por ahora al silencio stampa. El fallo es incómodo porque el Gobierno se abrazó a los reclamos por la soberanía de Malvinas. La decisión corre el foco de atención en el primer día del Presidente en París, donde viajó para participar de la Argentina week.
El mandatario no estuvo desconectado durante su viaje a la capital francesa, en la que compartirá reuniones con Emmanuel Macron, empresarios y trece gobernadores. El jefe de Estado dedicó su tiempo en el avión presidencial a tuitear contra periodistas. Del fallo de la Corte no dijo nada.
El efecto malvinero, potenciado por la bandera y el triunfo contra Inglaterra en el Mundial, movilizó a la sociedad civil que salió a la calle para reclamar contra la modificación de la ley de inviolabilidad de la Propiedad Privada que impulsaba el Gobierno. El oficialismo tuvo que retirar finalmente el capítulo ante la negativa de los aliados.
“El fallo perjudica más de lo que beneficia. Te mete en el barro de nuevo de un tema que al Gobierno le impactó negativamente. Esto no sirve para nada y pone en riesgo lo que queda del decreto 70, porque lo van a intentar voltear en Diputados”, razonan cerca de Santiago Caputo, el cerebro detrás de la estrategia por el reclamo de Malvinas, que le permitió al Gobierno abrir una agenda nueva que reúne apoyos transversales en el Congreso.
En la Rosada hubieran preferido que la Corte les diera la razón con los fondos universitarios, otra pelea emblemática, en la que la Justicia falló a favor del reclamo de los rectores. “Si fuera un fallo con el tema universitario, uno podría decir, me vuelve a generar quilombo, pero me salva el equilibrio fiscal. Acá ni eso”, se sinceró un funcionario.
El Gobierno quiere apurar en el Congreso la discusión por el Presupuesto antes de la llegada del Papa. Es el tema que concentra las conversaciones entre Diego Santilli y los mandatarios provinciales que lo visitan en su despacho. Antes, el oficialismo intenta encauzar la discusión por Discapacidad.
Puertas adentro del Ejecutivo, el jefe de Gabinete había lamentado que los referentes políticos del oficialismo no defendieran las supuestas bondades de la extranjerización de tierras. El tampoco lo hizo. Desde el máximo Tribunal, esbozaron que la Corte no falló sobre el fondo de la cuestión, la inconstitucionalidad de la derogación, sino sobre la legitimidad del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata como representante de un interés colectivo para promover el amparo.
El presidente de la Corte, Horacio Rosatti, coincidió el mismo martes con el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y su segundo, Santiago Viola, en la jura de Alejandro Catania y Juan Pedro Galván Greenway como jueces camaristas de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal Económico. Desde la Cartera de Justicia, que logró completar vacantes de 166 jueces y fiscales, tampoco avisaron nada a Balcarce 50.

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