El Gobierno prepara un primer gesto hacia la industria: firmará el lunes un acuerdo para controlar el origen de la mercadería y el ingreso de productos por plataformas digitales.
La medida, que la UIA venía reclamando desde hace más de un año, busca frenar el contrabando y la subfacturación de importaciones, una práctica que consiste en declarar valores inferiores a los reales para reducir impuestos.
Según algunos estudios citados por Clarín, el contrabando le estaría ocasionando a ARCA una pérdida fiscal de al menos US$ 2.300 millones, en un contexto de caída de la recaudación y de quejas por el cierre de fábricas.
La firma se realizará a las 11 en la sede de la secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa, en Diagonal Sur, bajo la órbita de Pablo Lavigne, secretario coordinador de Producción.
El acuerdo incluirá mesas de trabajo con Economía, Aduana y Seguridad, e intercambio de información para identificar importadores responsables y controlar el origen de la mercadería, algo a lo que algunas empresas se resistían.
También se incorporarán herramientas tecnológicas y controles sistémicos para detectar contrabando, fraude marcario y venta de productos fuera de norma, tanto en puntos de venta físicos como en plataformas digitales.
Martín Rappalini, titular de la UIA, anticipó la firma durante el 18 coloquio industrial ante el aumento de denuncias sobre contrabando en el canal digital, mientras una fuente vinculada a la industria señaló que hay que darle trazabilidad a todo el que vende.
El relevamiento de la UIA muestra que el 59,7% de las empresas reporta un impacto alto o muy alto de la competencia desleal y el contrabando, 6 puntos porcentuales más que un año antes.
La incidencia alcanza al 88,2% en metales comunes, al 84,6% en textiles y al 76,2% en confecciones, cuero y calzado, sectores que apuntan contra plataformas chinas como Temu y Shein.
Andrés Velis, titular de Aduana, prometió el uso de radares e inteligencia artificial para reforzar los controles, flexibilizados desde la apertura comercial, la baja de aranceles y la eliminación de reglamentos técnicos.
La señal llega en agosto, cuando la actividad cayó 1,7% interanual, la industria retrocedió 3,2% y el comercio, 3,5%, otro sector que reclama medidas contra el contrabando.
Los industriales también presionan por alivio impositivo, un RIGI para el sector, financiamiento y suspensión de embargos, en medio de la interna oficial por el rumbo económico, aunque Economía no dio precisiones y solo calificó el tema como caliente.
Con información de Clarín.

Comentarios