La cumbre anual de la Cámara de la Construcción (Camarco) dejó al descubierto la profunda crisis que atraviesa el sector en el área metropolitana, con 90.000 nuevos desempleados según datos de la UOCRA, lo que representa el 20% del padrón activo. El panorama es especialmente crítico en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, donde las obras privadas y públicas muestran una paralización casi total.
Gustavo Weiss, presidente de Camarco, no escatimó en críticas durante la apertura del encuentro que se desarrolló este martes. "La situación de la industria es muy difícil, con una fuerte caída de la actividad, obras demoradas o paralizadas, deudas muy importantes con el sector por trabajos ya realizados", señaló el dirigente, quien ya había anticipado este diagnóstico en la gala de Sancor Seguros en el Teatro Colón el lunes por la noche.
El impacto se siente con particular fuerza en el AMBA, donde las desarrolladoras inmobiliarias han frenado proyectos y las obras de infraestructura urbana languidecen por falta de financiamiento. Rubén Pronotti, secretario general de la UOCRA, describió un panorama aún más preocupante: "Caídas de hasta el 50% en algunas zonas", con la única excepción de Neuquén por el impulso de Vaca Muerta.
Durante el encuentro, que contó con la presencia del jefe de Gobierno porteño Jorge Macri y cerró con los expresidentes Mauricio Macri e Iván Duque, se escucharon reclamos concretos por la falta de inversión estatal. Los gobernadores Rolando Figueroa (Neuquén) y Raúl Jalil (Catamarca) plantearon la necesidad de combinar inversión pública y privada, especialmente en infraestructura de transporte y educación.
Weiss fue categórico al señalar que "el deterioro de rutas, redes de transporte, sistemas energéticos" limita el crecimiento y condiciona la competitividad. Para el dirigente, Argentina necesita un crecimiento sostenido del 4% al 5% anual para salir de la crisis estructural que atraviesa el sector.
El encuentro reveló una paradoja: mientras los empresarios del sector no cuestionan abiertamente el rumbo macroeconómico del gobierno, reclaman con urgencia "reglas claras" y un marco jurídico estable que permita la reactivación de la inversión. La situación es particularmente compleja en la región metropolitana, donde se concentra la mayor parte de la actividad constructora del país.
La crisis del sector construcción impacta directamente en la dinámica económica del AMBA, tradicionalmente motor de la actividad inmobiliaria y de infraestructura del país. Los datos de la UOCRA confirman que la "débil respuesta estatal" ha profundizado una recesión que ya lleva varios trimestres, con especial impacto en vivienda, escuelas y hospitales.

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