El Congreso aprobó un perdón cruzado de deudas entre el Estado nacional y las distribuidoras Edenor y Edesur. La medida se incluyó en un proyecto que también habilitó la reducción o eliminación de beneficios en la boleta de gas por zona fría para 4.100.000 usuarios.
Según la información, el acuerdo se explica por más de 20 años de congelamiento e intervención en las tarifas eléctricas, que comenzaron en 2002 y terminaron en 2025, con algunos meses de excepciones en el medio.
La condonación quedó en el artículo 4° de un paquete de cambios en el mercado energético, que también incluyó la extensión de la estabilidad fiscal para las energías renovables por 20 años más. La norma fue casi calcada al capítulo XI del Presupuesto 2026, aprobado sin varios artículos para obtener mayorías legislativas.
En concreto, el Estado le perdonará a Edenor y Edesur sus deudas con Cammesa, reconocidas y regularizadas con pagos en cuotas hasta 8 años. El monto equivale en pesos a unos 450 millones de dólares y 300 millones de dólares, respectivamente.
A cambio, las empresas renunciarán a sus activos regulatorios, deudas del Estado por los congelamientos de tarifas que no están reconocidas formalmente. Fuentes del sector estiman esos montos en US$ 2.000 millones y US$ 1.200 millones, respectivamente.
Sin embargo, directivos de la industria estiman que la deuda del Estado no excede al doble de lo que deben las compañías: hasta 900 millones con Edenor y hasta US$ 600 millones con Edesur. Además, ambas distribuidoras se olvidarán de futuros reclamos judiciales contra el Estado.
Edenor pertenece a José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti; Edesur, al Estado de Italia a través de ENEL y varios fondos de inversión. ENEL, manejado por Giorgia Meloni, de gran sintonía con Javier Milei, resignará ir al CIADI del Banco Mundial, como hicieron varias multinacionales en las últimas dos décadas.
La ley también alcanza a Transener, transportista donde el Estado vendió este año más del 26% de su participación a Edison y Genneia. En ese caso, el Estado podrá perdonar futuras multas por fallas en líneas de alta tensión, aunque por el momento no existen deudas.
El Poder Ejecutivo instrumentará un crédito sobre los acuerdos de regularización de deuda que las empresas asumieron con Cammesa. Como no cobraron tarifas suficientes para cubrir salarios, mantenimientos mínimos, impuestos y compra de energía, las eléctricas dejaron de pagar la energía a Cammesa y acumularon deudas regularizadas en los últimos años.
El proyecto exige que el acuerdo esté sujeto a la declinación de la totalidad de los eventuales reclamos judiciales o administrativos por parte de distribuidoras y transportistas. La diferencia contable favorecería a las empresas, por lo que la norma condiciona el acuerdo a esa renuncia.
Con información de: Clarín - Último Momento.

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