Una confusión administrativa en México provocó el cierre de más de 320 restaurantes y bares en Acapulco durante los primeros días del Mundial 2026, tras rumores sobre supuestos operativos para sancionar la transmisión de partidos. La situación, que ya fue aclarada por las autoridades mexicanas, genera interrogantes entre comerciantes argentinos sobre las regulaciones locales.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) de México publicó una nota aclaratoria el 13 de junio desmintiendo categóricamente que sus operativos en Guerrero hayan buscado sancionar negocios por transmitir partidos del Mundial. La dependencia precisó que carece de atribuciones para supervisar lo relacionado con derechos de transmisión deportiva.
Según el comunicado oficial, la Oficina de Defensa del Consumidor realizó el 10 de junio visitas de vigilancia a dos establecimientos: 'Texas Ribs' y 'La Casa de los Abuelos Puente'. El objetivo fue supervisar el cumplimiento de la Ley Federal de Protección al Consumidor: exhibición visible de precios, respeto a ofertas y promociones, y entrega de comprobantes de compra.
La autoridad competente en materia de derechos de autor es el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), cuyo director general Vidal Llerenas Morales aclaró que no habrá clausuras ni inspecciones aleatorias. 'El restaurante que se dedica a ser restaurante y que va a tener la televisión no va a ser supervisado', afirmó en declaraciones radiales.
El pánico generado en Acapulco tuvo un impacto económico directo. De más de 115 negocios afiliados a la Cámara Nacional de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), solo 40 habían adquirido licencia comercial con cableras para transmitir partidos al momento de los cierres masivos.
Para transmitir partidos de forma legal en México, los establecimientos deben contratar un paquete comercial a través de Izzi Negocios o Sky Business, las empresas autorizadas para emitir licencias de exhibición pública. Las sanciones por incumplimiento van de 117,310 a 586,550 pesos mexicanos, pudiendo alcanzar los 29.3 millones en casos graves.
En Argentina, la situación mexicana sirve como recordatorio para bares y restaurantes porteños que planean transmitir el Mundial. Si bien las regulaciones locales son diferentes, los comerciantes del AMBA deben asegurarse de contar con las licencias correspondientes para evitar inconvenientes durante el torneo.
La confusión también generó alertas sobre posibles falsos inspectores que podrían aprovechar la incertidumbre para extorsionar comerciantes. Las cámaras de comercio recomendaron verificar siempre las credenciales de cualquier funcionario que realice inspecciones relacionadas con la transmisión deportiva.
Con información de: Infobae México

Comentarios