El relacionista público Leonardo Cohen Arazi fue condenado a diez años de prisión domiciliaria por promover la prostitución de jugadores juveniles de Independiente en hechos ocurridos durante 2017. La sentencia se concretó mediante un juicio abreviado en el Tribunal N°3 de Lomas de Zamora, según el fallo firmado el pasado 3 de marzo.
La investigación reveló que menores que vivían en la pensión del club de Avellaneda eran contactados por redes sociales para encuentros en Palermo, donde intercambiaban sexo oral por dinero y botines. Cohen Arazi, conocido por su vinculación al boliche Esperanto y participantes de Gran Hermano, era el último acusado pendiente de condena en esta causa.
El fallo identifica siete víctimas de Cohen Arazi, con hechos cometidos entre marzo y diciembre de 2017. La calificación legal es promoción de la prostitución agravada por cometerse mediando abuso de una situación de vulnerabilidad y ser la víctima menor de 18 años. Al menos cuatro de las siete víctimas eran menores al momento de los hechos, según determinó el tribunal.
La condena establece que Cohen Arazi cumplirá prisión domiciliaria en un departamento porteño y tendrá salidas laborales seis días por semana para trabajar en un maxikiosco en Sarandí durante turnos nocturnos de ocho a diez horas. Entre las restricciones, se le prohibió desempeñarse en cualquier establecimiento deportivo o educativo donde asistan menores.
La fiscal Viviana Giorgi llevó adelante el acuerdo tras una investigación iniciada por la ex fiscal María Soledad Garibaldi, hoy camarista. Las pruebas incluyeron declaraciones de las víctimas y sus familias, que describieron la situación de vulnerabilidad económica y social de los jóvenes futbolistas.
En declaraciones de 2018, Cohen Arazi había negado las acusaciones: "Todos eran mayores de edad cuando yo tuve relaciones con ellos", afirmó en el programa Los Ángeles de la Mañana. Sin embargo, el tribunal determinó que al menos cuatro víctimas eran menores al momento de los hechos.
Una de las víctimas relató en su testimonio: "Leo nos quería conocer, ahí aceptamos. Un día que no teníamos plata para salir fuimos a la casa de Leo a comer". Los jóvenes describieron cómo el acusado los contactaba cuando necesitaban dinero para salidas nocturnas.
El caso forma parte de una investigación más amplia que ya había condenado a otros cinco acusados en años previos. Cohen Arazi, quien estuvo preso en un penal bonaerense desde 2018, era el último en la lista de imputados por este escándalo que sacudió al fútbol argentino.

Comentarios