El sistema de higiene urbana de la Ciudad de Buenos Aires funciona como un engranaje complejo que opera las 24 horas, con miles de trabajadores recorriendo las calles porteñas cada noche para mantener limpia la capital del país.
El operativo está gestionado por 6 empresas privadas que dividen el territorio en siete zonas para garantizar la eficiencia del servicio. Según explicó el Jefe de Gobierno Jorge Macri, "el manejo de los residuos y el reciclaje son prioridades de nuestra gestión, y para eso creamos un área específica de Higiene que depende directamente de la Jefatura de Gabinete".
Una de las claves del sistema es el compromiso de los vecinos porteños. Los residuos deben sacarse en el horario establecido de 19 a 21 horas, y es fundamental recordar que no hay servicio de recolección los sábados. Macri también pidió a los ciudadanos que "no dejen cajas fuera de los contenedores".
El corazón del sistema se basa en la correcta separación en origen. Los residuos húmedos como desechos orgánicos, restos de comida, pañales y papeles sucios deben ir en contenedores negros o grises. Por su parte, los materiales reciclables como papel, cartón, plástico, metal y vidrio deben estar limpios y secos y depositarse en los contenedores verdes.
Para edificios que no cuentan con tachos diferenciados, la Ciudad ofrece alternativas como los Puntos Verdes distribuidos por toda la capital, donde los vecinos pueden llevar sus materiales reciclables.
Los materiales especiales como colchones viejos, heladeras, muebles en desuso o pequeños restos de obra no pueden abandonarse junto a los contenedores. Para estos casos, la Ciudad ofrece un servicio de recolección programada totalmente gratuito que los vecinos pueden solicitar.
Todo el material reciclable recolectado es derivado a los 16 Centros Verdes que operan en Buenos Aires, donde cooperativas de recuperadores urbanos se encargan de clasificar, pesar y procesar los materiales para reintroducirlos en el circuito productivo.
La normativa porteña establece que el barrido y mantenimiento de la vereda es responsabilidad directa del frentista, sea propietario o consorcio. La Ley N° 1.854 (Basura Cero) también determina que los edificios que superen ciertos límites en la producción de desechos son catalogados como Generadores Especiales y deben costear su propia gestión de residuos.

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