Franco Colapinto afrontó la clasificación del Gran Premio de Singapur con preocupación después de abandonar la carrera Sprint por una falla en el sistema de almacenamiento de energía.
El argentino salió a pista con cambio de componentes y mostró un rendimiento dispar que generó interrogantes sobre las falencias de una tanda a otra.
En la Q1, Colapinto marcó 1:33.261 y quedó 9°, a 0.079 de su compañero Pierre Gasly y a menos de un segundo del registro de Lewis Hamilton, que había hecho 1:32.429 en esa tanda.
El rendimiento del A526 se desplomó minutos más tarde en la Q2, sin grandes errores de manejo a la vista en las cámaras a bordo del coche 43° del argentino.
Colapinto reconoció que no hubo cambios en su monoplaza de una tanda a la otra, pero planteó que no comprendió los motivos detrás de su notable bajón de rendimiento.
Ante ESPN, explicó que cuando arrancó la vuelta de Q2 no tenía batería y perdió en las rectas, mientras que en general la tanda fue muy mala y el auto perdió mucho balance.
El argentino insistió en que el último round de Q2 fue un desastre y que en Q1 el auto se sentía bien, con margen para mejorar.
Colapinto hizo el peor tiempo de la Q2, ubicándose detrás de los Audi de Gabriel Bortoleto y Nico Húlkenberg, de los Haas de Ollie Bearman y Esteban Ocon, e incluso siendo más lento que el Williams de Carlos Sainz.
Su primer intento en Q2 fue 1:33.866, contra el 1:33.174 de Gasly en esa primera salida, una diferencia de 0.692.
El corredor de 23 años hizo una segunda prueba y apenas mejoró a 1:33.787: fue medio segundo más lento que su mejor vuelta de Q1.
Tocó el muro en el último sector de la vuelta, pero ya la vuelta estaba siendo muy lenta y no lo tomó como explicación principal del mal desempeño.
El argentino quedó 15° en la grilla de largada de la cita del domingo, después de una clasificación con rendimiento dispar.
En F1TV, señaló que en la última vuelta de Q2 tuvo el peor equilibrio del fin de semana, con mucho sobreviraje y agarre deficiente en el tren trasero.
El equipo de Alpine describió un día frustrante por no sacar el máximo partido a la clasificación y por el problema en la carrera Sprint.
Según la gacetilla oficial, en la Sprint perdió potencia y todo el sistema se apagó; el equipo investiga las causas a fondo.
El equipo realizó cambios y ajustes entre sesiones con piezas disponibles, y Colapinto dijo que se sintió cómodo en Q1, pudo apretar y marcar un buen tiempo.
Después, el coche se volvió progresivamente más difícil de pilotar y tuvo un extraño cambio en el equilibrio que le hizo perder adherencia en el tren trasero, especialmente en la última vuelta de Q2.
Con la carrera del domingo a la vista, la duda central es el porqué de un monoplaza que pasó de sentirse bien en Q1 a perder agarre y balance en Q2.
El equipo deberá analizar los datos para entender qué sucedió con la falla de la Sprint, el cambio de componentes o algún ajuste.
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