En la Ciudad de Buenos Aires se presentó CircuitoSITE Buenos Aires, un mapa que reúne obras de teatro site-specific en espacios que no son salas tradicionales.
El circuito incluye escenarios como el Cementerio de la Chacarita, el Microcentro y el Parque de la Memoria, pero también depósitos, oficinas y otros lugares de la ciudad.
Su objetivo es visibilizar una escena que ya existe y que, según Juan Pablo Galimberti, coordinador general, produce desde hace años obras pensadas para espacios no convencionales.
“CircuitoSITE nace de la necesidad de juntarnos para visibilizar una escena que ya existe en Buenos Aires”, afirma Galimberti, director de La gravedad de las burbujas, una de las piezas en cartel.
Lo acompañan Carola Parra, productora de Liquidación total!, y Ricardo Tamburrano, autor, director y actor de Los pasteleros, en comunicación y prensa.
El proyecto no busca una estética única. Comparte, en cambio, una pregunta por el espacio y por cómo ese lugar puede convertirse en parte del acontecimiento escénico.
Algunas obras trabajan sobre la historia del lugar; otras construyen historias que no existían; otras despliegan la acción sobre la arquitectura, los usos, los habitantes o el efecto que el espacio provoca en los cuerpos.
El público no es un espectador pasivo: en piezas como Atlas de un mundo imaginado, La memoria futura, Shakespeare en el cementerio y Una obra más real que la del mundo, su rol oscila entre el voyeur y la participación.
En comedias y dramas, como De la mejor manera y La gravedad de las burbujas, nadie sale indemne: el espacio deja de ser un simple escenario y se vuelve parte de la experiencia.
Así, CircuitoSITE Buenos Aires ofrece un recorrido por una escena diversa que convierte la Ciudad de Buenos Aires en un escenario vivo, más allá de la avenida Corrientes y Palermo.
En algunos casos, el espacio-lugar tiene un origen logístico; en otros, está directamente ligado a la dramaturgia de cada pieza.
Un grupo de compañías y directores decidió cartografiar esas experiencias, trazar recorridos posibles y presentar este año CircuitoSITE Buenos Aires, con mapa incluido.
Según Galimberti, muchas de estas obras tienen varias temporadas y construyen vínculos particulares con los espacios y con las personas que los reciben.
La idea fue poner en relación esas experiencias, darles visibilidad y generar una herramienta para que el público las descubra como parte de una escena más amplia.
“No creemos que exista una estética única del teatro en sitios específicos”, aclara Galimberti. Lo que comparten es una pregunta por el espacio y su función activa.
El circuito no busca homogeneizar: cada obra encuentra su propia relación con el lugar, ya sea sobre su historia, su arquitectura o sus habitantes.

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