El Challenger de Buenos Aires cerrará con una final 100% argentina: Alex Barrena y Facundo Mena se medirán este domingo en el Racket Club, sobre polvo de ladrillo.
El bonaerense Alex Barrena, 240° del mundo, volverá a la definición por segunda temporada consecutiva. En semifinales venció a Joaquín Aguilar Cardozo, 384°, por 6-4 y 6-3.
El rival venía con 25 triunfos consecutivos y cuatro títulos, entre ellos Villa Constitución, Asunción y Mar del Plata. Barrena cortó la racha y se metió en la final.
Joaquín Aguilar Cardozo es argentino, pero compite bajo la bandera uruguaya. Llegó a la semifinal desde la clasificación y venía de una racha de 25 triunfos.
Barrena llega a la final tras perder la edición anterior frente a Román Burruchaga, 56° del mundo. Este domingo volverá a pelear por el título en el mismo certamen.
“Estoy en la final, así que, nada, lógicamente me veo con chances de ganar el torneo, ya me queda un partido, nada más”, dijo Barrena, quien también citó sus torneos ganados en Argentina.
“También he ganado torneos en Argentina, así que eso me potencia más y creo que estoy muy preparado”, agregó Barrena al definir su confianza para el domingo.
El tenista destacó su segunda mitad de temporada: de los últimos cinco torneos, hizo tres semifinales y ahora está en la final. “Esperemos que esto se mantenga así”, resumió.
También puso el foco en lo mental: “Un ochenta del mundo capaz que no se diferencie tanto con un ciento cincuenta, tenísticamente hablando, pero mentalmente es bastante superior”, explicó.
Barrena analizó que, en este nivel, “todos juegan bien al tenis, lo que cambia es la cabeza”. Por eso, busca ser “un poco más regular y no ser una montaña rusa constantemente”.
En la otra semifinal, Facundo Mena, 220°, superó al brasileño Pedro Boscardin Dias por 7-5 y 6-0.
El tenista de Temperley, de 34 años, acumula cinco títulos en la categoría. El último lo consiguió hace algunas semanas en Porto, Portugal.
Mena, en tanto, explicó que al ganar el primer game le dijo a su padrino que si sacaba dos por sets, firmaba. “Pero me liberé desde ahí, pude mantenerme sólido”, contó.
Mena reconoció que “No estaba conectado ni sentía la tensión corporal” y que eso lo complicaba mucho. Tuvo que trabajar el partido “hasta poder darlo vuelta”.
“El quiebre fue desde lo mental, el partido había arrancado muy distinto a cómo lo había planeado y había mucho viento”, recordó Mena sobre su semifinal.
El oriundo de Temperley también valoró el peso del público: “Es uno de los partidos más importantes de mi carrera por el lugar y jugar con mi gente”, señaló.
El de Temperley también reconoció que vivir esta etapa después de los 32 años le permite disfrutar en un gran nivel. “es hermoso”, resumió.
El torneo tendrá un campeón nacional: la final se juega en el Racket Club, con polvo de ladrillo como superficie y con la expectativa de ver a dos argentinos en la definición.
La final está programada para este domingo a partir de las 13:00 (hora argentina) en la cancha principal y se podrá ver en vivo por Dsports 2.

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