La cúpula de la CGT decidió el martes volver a posponer un nuevo paro general contra la administración de Javier Milei y, en cambio, convocó a una marcha en defensa de la industria.
La nueva protesta se concretará el 8 de octubre, a las 15.30, en la Diagonal Sur, frente a la sede de la Secretaría de Industria.
El eje de la movilización será el reclamo por producción, empleo y salarios, en un escenario de fuerte deterioro de la actividad económica en los últimos meses.
La definición fue tomada por la mesa chica ampliada de la central obrera, que reunió a más de 30 representantes de las organizaciones que componen la conducción de la entidad en la sede del gremio de la UOCRA.
De esta forma, la primera línea cegetista buscó darle forma a la continuidad del plan de lucha que puso en marcha desde julio con escasa adhesión y refrenar la presión de los sectores sindicales más combativos que exigían a la central asumir una posición de mayor dureza contra la gestión libertaria.
En la definición se impuso una salida intermedia: habrá una nueva movilización, pero el quinto paro general contra Milei seguirá por ahora sin fecha.
Además, la entidad anunció que acompañará el 15 de octubre la nueva marcha universitaria.
La CGT venía discutiendo desde hace semanas cómo continuar las protestas que había iniciado junto con las dos CTA y los movimientos sociales. En ese proceso, la conducción de la central fue administrando los tiempos de la confrontación y evitando, hasta ahora, avanzar hacia una nueva huelga general.
Las dos CTA, en cambio, anunciaron que impulsarán un paro hacia fines de octubre. Esa decisión contrasta con la definición de la CGT, que prefirió mantener la presión con una marcha y dejar el paro general sin fecha.
La defensa de la industria nacional será el eje de la nueva protesta de la central. Incluso, durante la reunión que los jefes sindicales mantuvieron, una pantalla ubicada detrás de la mesa de conducción sintetizó el mensaje que la central quiere instalar de cara a la manifestación: “Las Malvinas son argentinas y la industria nacional también”.
La consigna anticipa el tono que tendrá la marcha, con la defensa de la producción nacional y del empleo como uno de los principales argumentos contra la política económica del Gobierno.
Para los trabajadores que se movilicen en la Diagonal Sur, la convocatoria sindical mantiene la presión sobre el Gobierno en un momento de fuerte deterioro de la actividad económica y preocupación por los salarios.
Con información de: Clarín, sección Política.

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