La CGT retomó este jueves su plan de lucha con una movilización en defensa de la industria nacional, que comenzó pasadas las 15.30 en CABA.
La convocatoria se realizó en la Secretaría de Industria de la Nación, en la avenida Julio Roca 651, y su consigna fue “Las Malvinas son argentinas; la industria nacional también”.
Los líderes cegetistas se reunieron a las 14 en el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor, en la avenida Belgrano 665, y marcharon juntos hasta el lugar del acto.
Desde un escenario instalado sobre un camión hablarán los tres cotitulares de la CGT: Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello.
El texto que leerán en el acto central advierte por “un deterioro general de la calidad de vida” que, según la CGT, pone en riesgo “la paz y la convivencia”.
El escrito también cuestiona al oficialismo porque, “en su fanatismo ideológico”, todos los días confirma “su insensibilidad, su falta de empatía y la clausura de toda posibilidad de diálogo institucional”.
La CGT describe un modelo “político, económico y social monitoreado por el FMI” en función de “intereses que no son los nuestros”, y lo acusa de destruir el sistema productivo nacional, sobre todo el de las pequeñas y medianas empresas.
El diagnóstico sindical incluye aumento de la desocupación, deterioro de los ingresos, caída del consumo interno, signos claros de recesión, alta presión impositiva, desplome de la inversión, falta de financiamiento y costos desmedidos de servicios públicos.
La movilización fue decidida hace una semana en la mesa chica cegetista, reunida en la sede de la UOCRA, donde no se habló de avanzar en el quinto paro general contra el Gobierno.
Con esa decisión, la CGT se diferenció de las dos CTA, con las que comparte un plan de lucha desde el 22 de julio y que ya anunciaron marchas que terminarían a fines de octubre con un paro general.
En el mismo encuentro, la central obrera resolvió un “acompañamiento” a la Marcha Federal Universitaria, prevista para el 15 de octubre, a la que también irán otros sectores sindicales, políticos y sociales.
Serán las últimas medidas de la CGT antes de la visita del Papa León XIV a la Argentina, del 8 al 11 de noviembre, donde los sindicalistas esperan señales críticas a la política socioeconómica de la administración libertaria.
El documento también describe consecuencias sociales: pobreza y marginalidad creciente, carencias alimentarias severas, endeudamiento familiar descontrolado y precariedad existencial de jubiladas y jubilados que no pueden comprar medicamentos.
Para la CGT, el conflicto no es solo sindical: atraviesa el empleo, el consumo y la calidad de vida en la Ciudad.
Con información de: Infobae. Notibaires24 presenta la cobertura.

Comentarios