En la antesala del Día del Trabajador, la CGT vuelve a las calles con una marcha a Plaza de Mayo que comenzará este jueves a las 15 horas y que promete ser multitudinaria. La protesta se enmarca en la escalada de tensión entre la principal central obrera y el gobierno de Javier Milei por la aplicación de la reforma laboral, especialmente después de que la semana pasada dos fallos judiciales favorecieran la posición de la Casa Rosada.
Aunque esta movilización no incluye un paro general, desde la conducción cegetista ya anticipan que esa alternativa está en análisis como próximo paso. Jorge Sola, uno de los triunviros de la CGT, fue explícito al asegurar que tras la marcha la central avanzará con "una medida de fuerza mucho más fuerte", aunque evitó ponerle fecha. "Ahora importa dar el primer paso que es mostrar en la calle el malhumor social que en todos lados se percibe", apuntó el dirigente sindical.
El panorama que describe Sola es el de familias endeudadas, pérdida de empleos y trabajos de menor calidad. En la misma línea, Cristian Jerónimo, otro de los triunviros, advirtió que "la conflictividad va a seguir escalando" y reafirmó que no descartan un nuevo paro general, que sería el quinto contra la gestión libertaria. "El pueblo argentino la está pasando mal, la gente no llega a fin de mes y la pobreza sigue creciendo", justificó.
Para la marcha de este jueves se movilizarán columnas de los principales gremios nucleados en la CGT: camioneros, comercio, sanidad, UPCN, Uocra, bancarios, Smata, Uatre y aeronáuticos, entre otros. También participarán organizaciones sindicales alineadas con las dos CTA, agrupaciones políticas y movimientos sociales como la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP).
Sin embargo, la convocatoria tendrá ausencias significativas. A pesar de la expectativa inicial, no habrá presencia institucional de la Iglesia Católica, aunque sí se dedicará un capítulo especial a la figura del Papa Francisco tras cumplirse el primer aniversario de su muerte. Tampoco se sumarán los gremios más duros del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que incluye a la UOM, aceiteros, pilotos y los estatales de ATE, quienes realizarán su primer plenario nacional el viernes en el camping de los metalúrgicos en Pilar.
Durante la protesta se leerá un documento titulado "El trabajo es con derechos o es esclavo", que profundizará las críticas a la política económica de Milei. El texto denunciará el cierre de más de 20 mil empresas durante la gestión libertaria, la pérdida del poder adquisitivo y el deterioro del sistema de salud solidario. También ratificará el rechazo a la reforma laboral pese a los fallos adversos: "Esta CGT continuará combatiéndola por todos los medios a su alcance", afirma el documento.
La marcha de este jueves será una nueva prueba de fuerza para la CGT en su pulseada con el Gobierno, mientras en los pasillos sindicales ya se habla abiertamente de la posibilidad de un quinto paro general que podría definirse en las próximas semanas, dependiendo de cómo evolucione el conflicto judicial y la situación económica.

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