Después de 18 meses prófuga, cayó la líder de una banda de "viudas negras" que operaba entre los boliches de Palermo y las casas de víctimas en el norte del conurbano bonaerense. Paula Belén Montaño (31) fue finalmente detenida tras cambiar de identidad y escapar de un operativo policial durante la fiesta de 15 de su sobrina.
La organización criminal estaba integrada por una cabo de la Policía Federal Argentina y utilizaba el método clásico de seducir hombres en boliches para luego drogarlos y robarles en sus domicilios. El caso que permitió desbaratar la banda ocurrió en diciembre de 2024 cerca de Plaza Serrano.
La víctima, identificada como M.G.M., conoció a tres mujeres en un boliche de Palermo. Una se presentó como "Flor" (luego identificada como Montaño), otra era rubia con un tatuaje de San La Muerte y una corona tatuada en el dedo, y la tercera era pelirroja y más joven. Las invitó a continuar la noche en su casa de Villa La Ñata, Tigre.
Una vez en el domicilio, las mujeres filmaron las guitarras de colección de la víctima. La pelirroja le ofreció un trago con agua tónica que contenía algún tipo de droga. "Ahí instantáneamente no recuerdo más nada porque me quedé dormido en el acto", declaró el hombre ante la Justicia.
Al despertar horas después, M.G.M. encontró su living revuelto y múltiples faltantes. Entre los objetos robados había una guitarra autografiada por los músicos de blues Miguel "Botafogo" Vilanova y Nicolás Bereciartua, hijo del bajista de Riff "Viticus", además de un sticker de Pappo. También se llevaron dos guitarras criollas, amplificadores, pedales de efectos y hasta un Renault Sandero.
La investigación dio un giro cuando la víctima publicó en Facebook la lista de instrumentos robados. Un usuario le respondió que había visto las guitarras en el perfil de una manicura, dato que coincidía con que una de las ladronas había mencionado dedicarse al cuidado de manos y pies.
Los detectives de la SubDDI Tigre utilizaron imágenes de cámaras municipales para identificar a las sospechosas y reconstruir el recorrido del auto robado. El fiscal general adjunto de San Isidro, Cosme Iribarren, junto a su ayudante letrado Germán Pascuale, ordenó la detención de Micaela Garrido (31), cabo de la PFA que prestaba servicios en la terminal de Retiro.
Garrido fue arrestada el 17 de enero de 2025 en su lugar de trabajo. Su teléfono había impactado en antenas tanto en la zona de la víctima como en Villa Lugano, donde residía. En abril de 2025 fue condenada a cuatro años de cárcel por robo en poblado y en banda, con agravante por ser funcionaria policial.
Mientras tanto, Montaño logró escapar cuando las fuerzas de seguridad la tenían cercada durante la celebración de los 15 años de su sobrina. Durante su fuga, cambió de nombre para evadir a la Justicia, pero finalmente fue capturada en un operativo que las fuentes judiciales describieron como realizado en un "lugar insólito".

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