Una denuncia de una empleada de un centro de salud permitió desbaratar una banda de piratas del asfalto que robaba camiones con medicamentos para abastecer farmacias ilegales y clínicas sin habilitación en localidades de La Matanza y Ezeiza. La investigación derivó en 6 detenidos y 13 allanamientos en ambos distritos del conurbano bonaerense.
El operativo fue coordinado por la División del Robo Organizado de la Policía Federal Argentina, con intervención de la Unidad Fiscal Descentralizada Número 1 de Laferrere, a cargo del fiscal Fernando Garate. Los allanamientos fueron autorizados por el Juzgado de Garantías Número 3 de La Matanza, del juez Rubén Ochipinti.
La modalidad de la organización criminal consistía en asaltar camiones de transporte de medicamentos en rutas y accesos del Gran Buenos Aires para luego comercializar los productos robados en establecimientos clandestinos. Según la investigación, los delincuentes utilizaban las ganancias para comprar ambulancias sin habilitación y equipamiento médico destinado a los centros de salud que operaban ilegalmente.
Durante los procedimientos realizados en trece inmuebles de La Matanza y Ezeiza, los agentes incautaron material probatorio valioso que confirma la estructura de la banda. Las autoridades continúan investigando a las personas que atendían pacientes en estos centros de salud clandestinos, ya que podrían carecer de la matrícula profesional correspondiente.
La investigación se inició tras la denuncia de una mujer que trabajaba en uno de los centros de salud investigados, quien alertó sobre las irregularidades en el funcionamiento del establecimiento. Este testimonio fue clave para que la Justicia pudiera reconstruir la red de distribución de medicamentos robados.
El caso pone en evidencia una problemática recurrente en el conurbano bonaerense: la proliferación de centros de salud y farmacias clandestinas que operan sin los controles sanitarios correspondientes, poniendo en riesgo la salud de los pacientes que recurren a estos establecimientos, muchas veces atraídos por precios más bajos.
Los piratas del asfalto representan una modalidad delictiva que ha crecido en los últimos años en las rutas que conectan el AMBA, especialmente en los accesos a La Matanza, donde el tránsito de camiones de carga es intenso. Esta banda había logrado establecer un circuito completo: desde el robo hasta la venta al público, pasando por la creación de una infraestructura sanitaria paralela e ilegal.

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