Durante 14 horas consecutivas, el periodista Diego Cabot declaró como testigo en el juicio oral de la causa Cuadernos, el caso que se inició gracias a su investigación sobre los manuscritos de Oscar Centeno, el ex chofer que documentó el sistema de coimas durante el kirchnerismo.
Las defensas de Julio De Vido, Roberto Baratta y Cristina Kirchner insistieron en desprestigiar la investigación periodística, exigiendo que revele fuentes protegidas y cuestionando la autenticidad de los documentos. Pasadas las 23 horas, ante el Tribunal Oral Federal 7 y la Fiscalía, los abogados exhibieron los cuadernos originales al periodista de La Nación.
"Son esos los cuadernos que me dieron", confirmó Cabot al ver los manuscritos originales, no las fotocopias que había entregado inicialmente a la justicia. La estrategia defensiva se centró en cuestionar la metodología periodística con preguntas como "¿Por qué se reunió con esas personas?" y "¿La reunión en el diario fue para definir la estrategia legal?".
El caso se remonta a enero de 2018, cuando Cabot recibió de José Bacigalupo una caja con ocho cuadernos escritos por Centeno, ex chofer de Baratta. El 1 de agosto de ese año, el juez Claudio Bonadio ordenó detenciones masivas y simultáneas de empresarios y ex funcionarios, marcando un punto de inflexión en la investigación.
Una pericia técnica posterior determinó que los manuscritos se condicen con las copias inicialmente incorporadas al expediente y que la escritura corresponde efectivamente a Oscar Centeno. Sin embargo, de los ocho cuadernos originales, solo seis aparecieron un año después, pese a que el ex chofer había indicado que los guardaba en la parrilla de su casa.
El kirchnerismo siempre se refirió despectivamente a las "fotocopias" para restar credibilidad al contenido, una prueba que derivó en más de 300 medidas impulsadas por el Ministerio Público Fiscal. Durante su testimonio, Cabot explicó cómo inició la investigación junto a un reducido equipo y en extrema reserva.
Cuando la defensa de Baratta, a cargo de la ex ministra Elizabeth Gómez Alcorta, le preguntó por qué le dio curiosidad revisar los cuadernos, el periodista respondió con obviedad: "Porque soy periodista". Lo primero que analizó fueron las fechas, las menciones de personas y el común denominador en las anotaciones.
Al tomar dimensión del material, Cabot consultó con sus jefes en La Nación, Fernán Saguier y José Del Río, para determinar cómo avanzar editorialmente. Ante la insinuación de que esa reunión buscaba definir una "estrategia legal", el periodista aclaró: "No, nosotros definimos cuestiones editoriales, periodísticas".
La declaración reveló que Cabot se reunió con varios empresarios mencionados en los cuadernos antes del inicio de la causa penal, como parte de su "tarea de chequeo como periodista". Las defensas intentaron insinuar que alertaba a los implicados sobre lo que les esperaba, pero el periodista explicó que su trabajo consistía en corroborar los hechos que luego la justicia investigaría formalmente.

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