Una obra en pleno desarrollo altera la habitual serenidad del Jardín Botánico Carlos Thays en Palermo. El Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana dio inicio a la restauración integral del histórico castillo ladrillero que se convirtió en símbolo de este paseo porteño.
El edificio, diseñado por el ingeniero polaco Jordan Wysocki, tiene una rica historia de usos diversos. Entre 1891 y 1913, el paisajista francés Carlos Thays vivió en la planta alta junto a su familia, mientras ejercía como Director General de Paseos Públicos de la Ciudad.
Thays, conocido como el 'jardinero mayor' de Buenos Aires, proyectó decenas de parques y plazas en todo el país, desde el Parque Lezama hasta Plaza San Martín. También trazó la Avenida del Libertador y diseñó el Parque Nacional Iguazú en 1902, además de promover la industrialización del cultivo de yerba mate.
El castillo fue originalmente proyectado como sede de la Dirección Nacional de Agricultura, luego albergó el Museo Histórico Nacional y posteriormente la Dirección de Parques y Paseos Públicos. Actualmente funciona como Centro de Visitantes y administración central del Jardín Botánico.
Una vez finalizadas las obras, el edificio sumará un nuevo capítulo a su historia: la apertura del 'Café Botánico Literario' en una parte de la planta baja, hacia la fachada lateral derecha. El resto de la planta baja continuará funcionando como Centro de Interpretación Botánica.
Cecilia Segal, Directora General de Regeneración Urbana, explicó que se trata de la primera restauración integral del edificio: 'Siempre hubo trabajos y mantenimiento, pero no con una mirada cabal. Además de recuperar la fachada ladrillera que lo hace único, se van a modernizar todas las instalaciones sanitarias, eléctricas y de seguridad'.
Las obras incluyen la instalación de un ascensor que había sido proyectado en 2006, la modernización del sistema contra incendios y la restauración completa de la carpintería, que se encontraba en muy mal estado según la arquitecta Silvia Sánchez, asesora patrimonial del proyecto.
El equipo técnico realizó un cateo del mortero para conocer su composición original y poder reproducirlo fielmente, mientras que para la pintura de las paredes se efectuó un estudio estratigráfico que permite determinar los colores históricos del edificio.
La oficina de dirección y el gran salón de usos múltiples permanecerán en el primer piso, mientras que se planea exhibir bibliografía y fichas herbarias preservadas en la misma casona, enriqueciendo la propuesta cultural del espacio.

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