Seis meses después de iniciar los trámites, se oficializó la jubilación de Fermín Amado Ceroleni, presidente del Tribunal Oral Federal de Corrientes que lleva adelante el juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña, el niño de 5 años visto por última vez el 13 de junio de 2024 en 9 de Julio.
El apartamiento del magistrado no generará retrasos en el debate. A partir del 1° de diciembre, cuando entre en vigencia su retiro, será reemplazado por Enrique Bosch, del Tribunal Oral Federal de Resistencia, Chaco. Bosch es uno de los dos jueces designados como suplentes para este proceso que, según fuentes judiciales, se extenderá hasta 2027, ya que aún deben declarar alrededor de 150 testigos y varios imputados.
El fiscal Carlos Schaefer calificó como "no positiva" la decisión del Poder Ejecutivo correntino de aceptar la jubilación mientras se desarrolla un juicio de semejante trascendencia. Ceroleni anunció, además, que deberán reprogramarse cuatro audiencias: este jueves hay asueto en Corrientes y la próxima semana los jueces asistirán a un encuentro nacional de tribunales orales.
En la audiencia del martes, una testigo puso en duda la versión de María Victoria Caillava (54), una de las imputadas, sobre su visita al Hospital de 9 de Julio apenas horas después de la desaparición de Loan. Deisy Leonela Ávalos (29) aseguró que esa noche, mientras esperaba atención para su hija, la enfermera de guardia y Caillava conversaron en la guardia y en ningún momento escuchó que tuviera un ataque de tos, como ambas habían declarado.
"Llegué al Hospital cerca de las 23.15 porque mi hija estaba con fiebre. Afuera, detrás de las ambulancias estaba estacionada la camioneta de Victoria con su marido adentro. Lo saludé y toqué timbre en la guardia", relató Ávalos ante el tribunal. La joven dijo que la espera duró "unos 20 minutos" y que durante ese tiempo escuchaba que la enfermera Alicia Axon conversaba con otra mujer.
"Cuando Victoria salía, nos cruzamos; le tocó los cachetes a mi hija y dijo 'otra enfermita más'. Yo solo noté que tenía la cara un poco roja", agregó. Ávalos contó que una vez dentro del hospital, la enfermera le dijo que Caillava le había contado que estuvo en El Algarrobal cuando se produjo la desaparición de Loan.
La enfermera Axon había asegurado en su declaración que su amiga Caillava buscó asistencia por una persistente tos que quería tratar porque al día siguiente debía concurrir a una consulta con un médico urólogo en la ciudad de Corrientes. "La llamo a la doctora y le comento el cuadro clínico de Victoria", había dicho, y que la profesional le indicó inyectarle corticoides y un antibiótico.
"Mientras yo preparaba los medicamentos me contó que Loan se perdió cuando ellos ya se venían para el pueblo" y que Caillava consideraba "imposible que se perdiera". Sobre el estado de ánimo de la por entonces funcionaria municipal, aseguró que "la vio preocupada, como mamá y abuela que es".
Durante su declaración, Axon reconoció haber tirado dos celulares en un contenedor de basura próximo a su casa. Esa maniobra quedó al descubierto porque uno de los aparatos quedó encendido y sonó justo cuando un vecino llevó sus residuos. "Descarté uno que estaba roto y otro que se dañó el módulo. Yo lo encendí ese día para ver si funcionaba, pero como quedó negra la pantalla, decidí tirarlo", relató.
"No los tiré para ocultar algo", se atajó. En otro tramo de su declaración, Axon reconoció que borró información de su teléfono, pero se justificó al asegurar que lo hizo "porque estaba saturado" y debía liberar espacio en la memoria.
El caso Loan mantiene en vilo a todo el país desde hace más de dos años. La desaparición del niño en una zona rural de Corrientes generó una investigación que involucra a funcionarios municipales, vecinos y familiares. El juicio, que comenzó hace meses, es seguido de cerca por medios nacionales y la opinión pública, que exige respuestas sobre el paradero del pequeño.
Con información de: Clarín.

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