El caso que conmocionó al país revela nuevos detalles sobre la planificación del crimen. Claudio Barrelier, el hombre de 32 años detenido por el asesinato de Agostina Vega, conocía perfectamente la zona donde abandonó el cuerpo de la adolescente de 14 años.
Según la reconstrucción realizada por los investigadores, Barrelier frecuentaba semanalmente el Complejo Deportivo y Recreativo ATACC, ubicado en el barrio Coronel Olmedo, a unos 9 kilómetros y medio al oeste de Ampliación Ferreyra. El acusado participaba regularmente en campeonatos de fútbol en este predio sindical y político.
La conexión entre el lugar del crimen y la zona de ocultamiento del cuerpo no es casual. Las canchas donde jugaba Barrelier limitan directamente con los pastizales de más de 200 hectáreas donde las autoridades encontraron los restos de Agostina tras 24 horas de rastrillaje. La distancia entre ambos puntos es de apenas 2 kilómetros.
Esta familiaridad con el terreno explica por qué muchos vecinos de la zona reconocían al acusado. Incluso, fue en ese mismo predio deportivo donde Barrelier presentó a su madre con Melisa Heredia, la madre de la víctima. "Me la presentó como una amiga. Fue una sola vez", declaró la mujer del acusado.
Los investigadores consideran crucial este vínculo territorial para determinar si Barrelier actuó solo o contó con colaboración para deshacerse del cuerpo. La fiscalía no descarta la participación de otras personas en el femicidio, una sospecha que comparte la familia de Agostina.
El caso presenta varios interrogantes sin resolver. Los investigadores aún no establecieron qué desencadenó el crimen ni por qué la adolescente se encontraba ese día en la casa de Barrelier en barrio Cofico. También buscan reconstruir qué ocurrió durante las horas previas al asesinato y cuánto tiempo permaneció la víctima en el domicilio.
Las pericias realizadas en la vivienda serán determinantes para detectar rastros biológicos, de sangre u otros elementos que permitan esclarecer la dinámica del crimen. Los resultados de estos análisis podrían revelar cómo fue cometido el asesinato y qué elementos utilizó el acusado.
La familia de Agostina, especialmente su abuelo y su padre, manifestó públicamente la sospecha de que pudo haber más involucrados en el hecho. Esta hipótesis se apoya en diversos elementos incorporados al expediente y en la necesidad de reconstruir los movimientos posteriores de Barrelier tras el crimen.
El femicidio de Agostina Vega se suma a la larga lista de casos de violencia de género que golpean al país. La investigación continúa mientras la comunidad exige justicia por la adolescente asesinada.

Comentarios