En una maniobra que generó sorpresa en el Congreso Nacional, el Gobierno nacional envió al Senado el pliego para ascender al general de brigada Sebastián Ignacio Ibáñez, actual jefe de la Casa Militar, en pleno escándalo por las denuncias sobre compras irregulares de aviones militares.
El pedido de ascenso llegó el jueves pasado con el expediente PE 133/26, solicitando promover a Ibáñez al grado de general de división con fecha retroactiva al 31 de diciembre de 2025. Lo llamativo fue que el pliego se incluyó junto a decenas de pliegos de jueces, cuando habitualmente los ascensos militares se tramitan en paquetes separados.
Ibáñez, de 51 años y hombre de extrema confianza de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, fue designado en marzo de 2024 para liderar el organismo encargado de la seguridad presidencial y la custodia de Casa Rosada y Quinta de Olivos. Su nombramiento se produjo tras la salida abrupta de Alejandro Guglielmi, quien había ocupado el cargo durante las gestiones de Mauricio Macri y Alberto Fernández.
El timing del ascenso resulta controversial porque Ibáñez está siendo vinculado a las investigaciones sobre compras militares irregulares, específicamente de aeronaves, que vienen denunciando medios especializados. Con este ascenso, el general quedaría a solo un rango del máximo grado militar, el de teniente general, como el que ostenta el ministro de Defensa Carlos Presti.
En las últimas semanas, el jefe de la Casa Militar también fue asociado al endurecimiento de controles a periodistas en Casa Rosada. Fue bajo su gestión que se presentó una denuncia penal por presunto "espionaje ilegal" contra los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno tras un informe en TN que mostraba imágenes del interior de la sede presidencial, denuncia que posteriormente fue desestimada por la Justicia.
Antes de llegar a Casa Rosada, Ibáñez se desempeñaba como jefe de la V Brigada de Montaña del Ejército con asiento en Salta. Su perfil bajo y lealtad incondicional a la familia presidencial lo convirtieron en pieza clave del entramado de seguridad que rodea a Javier Milei.
El pliego tomó estado parlamentario el jueves y ahora deberá ser tratado por la Comisión de Acuerdos del Senado, donde se evaluará si corresponde el ascenso en medio de las investigaciones en curso. La decisión de acelerar la promoción mientras está bajo la lupa por las compras militares genera interrogantes sobre los tiempos políticos del oficialismo.
La Casa Militar, que depende directamente de Karina Milei, maneja un presupuesto reservado y coordina aspectos logísticos y protocolares de alta sensibilidad. El ascenso de Ibáñez consolidaría su poder dentro de la estructura presidencial en un momento donde la transparencia en las compras de Defensa está en el centro del debate público.

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