Carmen Barbieri fue internada este sábado en la clínica Zabala, en Belgrano, según confirmó su hijo Federico Baldes.
La noticia generó preocupación en el ambiente artístico, en especial porque la semana había estado cargada de emociones para la conductora de Con Carmen, en El Nueve.
Federico Baldes, desde Costa Rica, fue el primero en salir a aclarar el cuadro de su madre y a despejar las versiones que circularon en las últimas horas.
Se había especulado con que Barbieri podría estar cursando un cuadro de COVID-19, pero el actor descartó esa hipótesis: la conductora ya había tenido coronavirus el fin de semana anterior.
“Tuvo también. Hace una semana. Viene de una racha de mierda, pobre”, escribió Federico Baldes en un intercambio con el medio. El diagnóstico actual es una infección urinaria.
El hijo de la conductora dejó claro que los médicos la están controlando y que en unos días le darán el alta.
La conductora, de 71 años, atraviesa una seguidilla de problemas de salud en un lapso muy acotado de tiempo, con la internación en Belgrano.
La internación de este sábado no es un hecho aislado. A fines de octubre, la conductora había atravesado un cuadro clínico severo con broncoespasmo, meningitis y COVID-19.
El cuadro incluyó picos de fiebre que llegaron a los 40 °C. Luego de varios días de reposo, intentó retomar sus actividades, pero volvió a descompensarse antes de llegar a El Nueve.
“Me bajó la presión y casi me desmayo. No paro de toser por mi broncoespasmo, me tiene sin aire. Ahora estoy en la cama esperando a mi médico”, contó entonces a Teleshow.
Su asistente, Gaby, relató que ese día la esperaba en El Nueve con el auto, pero fue el productor del programa quien le avisó que Carmen había llamado para decir que no podía ir.
“Llegó al auto y cuando atravesó la puerta le agarró un decaimiento. Prefirió no subirse, volver a acostarse y llamar al médico”, describió Gaby sobre la jornada en El Nueve.
La conductora resumió su estado en un mensaje enviado al periodista Pampito: “Estoy débil, con baja de presión. Estaba por subir al auto y me mareé, me mareé tanto que se me nubló todo”.
Solo días antes, el miércoles 4 de noviembre, Barbieri se presentó ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 17 de la Ciudad de Buenos Aires para declarar como testigo.
Fue en el juicio contra Aníbal Lotocki, el excirujano acusado de lesiones graves a pacientes, entre ellas su amiga Sandra Domínguez.
“Yo no vine a declarar en contra de Lotocki. Vine a hablar de lo que le pasó a Sandra”, sostuvo al salir, en declaraciones recogidas por Puro Show.
Sin embargo, Barbieri no pudo evitar emocionarse. “Terminé llorando, no sé por qué”, reconoció. Fue Sandra Domínguez quien le explicó el motivo: “Dijiste que mi vida pende de un hilo. Eso dijiste y te quebraste”.
El testimonio incluyó una noche en que tuvo que asistir a su amiga en su hogar. Según describió, Sandra llegó desde la clínica con una hemorragia grave porque Lotocki no tenía atención nocturna.
“Y casi se muere en mi casa. Esa noche fue una noche infernal”, relató. También evocó a Silvina Luna, quien trabajó junto a ella antes de ser operada por Lotocki.
“Murió antes de fallecer. La fue matando de a poco lo que tenía en el cuerpo”, expresó. El excirujano ya había sido condenado a ocho años en una causa anterior, confirmada por la Corte Suprema.
Con información de Infobae y declaraciones de Federico Baldes.

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