El ministro de Economía, Luis Caputo, y el viceministro, José Luis Daza, partirán en las próximas horas y participarán desde el martes en Bangkok, capital de Tailandia, de la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial.
Un comunicado del Palacio de Hacienda señaló que el ministro tiene previsto mantener distintos encuentros bilaterales y participar en los paneles de discusión organizados por los organismos internacionales.
Entre los previstos, Caputo y Daza mantendrán reuniones con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva; con el presidente del Grupo Banco Mundial, Ajay Banga; y con el titular del BID, el brasileño Ilan Goldfajn.
También participarán en una reunión junto a sus pares de Latinoamérica con representantes del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, y en la Reunión de Ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales del G20, además de los encuentros del Comité de Desarrollo del Banco Mundial.
Caputo será orador en el panel organizado por el Banco sobre «El dividendo del crecimiento de las reformas en América Latina y el Caribe», y estará en un desayuno de trabajo con representantes del G20 para debatir los desarrollos económicos actuales.
Además, participará en la reunión del Comité Monetario y Financiero Internacional, el organismo «político» que decide la orientación política que deben seguir el directorio, la gerencia y el staff técnico tanto del FMI como del Banco Mundial.
El desafío central del viaje es el programa financiero para lo que queda de 2026 y para todo 2027, un año que estará marcado por las elecciones presidenciales.
Ese esquema quedó bajo la lupa por la suba de las tasas en los mercados globales y la interrupción de las emisiones de bonos en el mercado local. La incógnita es si Economía podrá completar las colocaciones previstas: USD 6.000 millones este año y USD 5.000 millones en 2027.
El equipo que encabeza Caputo evalúa dos alternativas y asegura contar con buffers en caso de que no prospere la primera opción. El principal punto en discusión es el freno a las licitaciones de Bonar2029, un bono en dólares cuyo vencimiento excede el actual mandato presidencial.
Este título era importante porque a través de él Economía pensaba conseguir USD 2.000 millones de emisión este año, pero la secretaría de Finanzas pausó las colocaciones debido a la suba de las tasas internacionales. El Tesoro necesitaba colocar USD 800 millones adicionales para alcanzar el excedente de caja proyectado para este año.
Fuentes internas de Economía aseguraron a Infobae que ese faltante no altera por sí solo el esquema financiero de 2026, dado que consideran que puede prescindir de esos fondos si no encuentra condiciones convenientes en el mercado. «pero si no lo hacemos, no hay problema», dijeron desde Hacienda. En 2026 faltarían colocar USD 800 millones para llegar al sobrante de caja proyectado, unos USD 3.700 millones al inicio de 2027.
No está claro si el equipo económico espera una baja de tasas internacionales para retomar las licitaciones de Bonar. Lo que sí está claro es que las reuniones que Caputo y Daza mantendrán en la asamblea son importantes para medir la temperatura financiera internacional y evaluar alternativas de crédito, como los entes multilaterales, si es necesario revisar el programa financiero.
Para la economía de CABA y el conurbano, la evolución de las tasas y el financiamiento en dólares incide en el costo de crédito para empresas y familias.
Con información de: Infobae, publicado el 10 de octubre de 2026.

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